Tenemos los Cristianos que Guardar los Mandamientos

Tenemos los cristianos que cumplir los mandamientos
Los cristianos si tenemos que cumplir los mandamientos porque estos jamás fueron abolidos. Veremos lo que dice Dios a través de su Palabra.
Todos sabemos que Dios es Soberano, que es el Creador y que como tal tiene todo el poder de establecer unos principios que determinen como su obra creada tiene que vivir.
Y aunque desde el principio Dios quiso darnos libre albedrío, pronto se dio cuenta que el hombre siempre buscaba el mal. Por esa causa tuvo que acabar con toda la humanidad una vez (Génesis 6:5-7), salvando tan solo a ocho personas: la familia de Noé. Fue a través de esta familia, que el Creador repobló la tierra pero entonces la maldad volvió.
Desde dónde vienen los diez mandamientos
Aunque los mandamientos vienen desde la Creación, cuando Dios decide a través de un hombre llamado Abraham y su esposa Sara establecer un pueblo, el pueblo escogido de Dios, fue a ellos a quienes por su infinito amor, les recordó y reestableció dichos mandamientos.
Una sociedad sin leyes o un mundo sin leyes no tiene control y es por eso que las leyes tienen que existir. Así pues Dios al establecer a su pueblo les dio su ley haciendo un gran pacto con ellos, un pacto en el que los judíos tenían que obedecer dichas leyes (los diez mandamientos), mientras que Dios se comprometía a cuidar de ellos, a prosperarlos y a bendecirlos.
Estas fueron las palabras del Señor: “Ahora, si en verdad ustedes me obedecen y cumplen mi pacto, se convertirán en mi propiedad preferida entre todos los pueblos, porque todo el mundo me pertenece, pero ustedes serán un reino de sacerdotes, una nación santa”, Éxodo 19:5-6, procediendo a dar sus leyes (Éxodo 20:1-17).
Pero también su pueblo le falló a Dios rompiendo el pacto que el Señor había hecho con ellos. Durante siglos y siglos, Dios les mandaba profetas para recordarles su Ley, pero ellos no respondieron.
Es entonces cuando Dios a través del profeta Jeremías anuncia que haría un Nuevo Pacto diciendo: “Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo”, Jeremías 31:33.
Dios anuncia este Nuevo Pacto dado que el viejo fue ineficiente en cuanto al compromiso de su pueblo, y este Nuevo Pacto ya no fue sellado con la sangre de un animal como el viejo, sino con la sangre preciosa de Jesucristo su Único Hijo.
Es obvio que Dios había determinado establecer este Nuevo Pacto con su pueblo escogido desde el principio, los israelitas, pero ellos al no aceptar a Cristo como el Mesías y asesinarlo, Dios decide establecerlo con los gentiles, con todos aquellos que reconocieran y creyeran en Jesucristo como el Único Salvador del mundo.
Ahora somos nosotros los cristianos el pueblo escogido, los cristianos somos el Israel moderno, con el que Dios ha establecido este Nuevo Pacto, como lo ratifica también en el libro de Hebreos 8:6-10.
“Pero ahora tanto mejor ministerio es el de Cristo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. Y como lo había anunciado dice el Señor: He aquí vienen días, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto.
No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo”.
Tenemos los Cristianos que Guardar los Mandamientos
De acuerdo a las palabras del Señor en este Nuevo Pacto, las leyes no fueron abolidas sino que fueron cambiadas de lugar, y ya no fue establecido con los israelitas que no creyeron en Jesús, sino con nosotros los cristianos.
Ahora los 10 mandamientos no están escritos en tablas de piedra, sino que son plasmados por el Espíritu Santo en nuestros corazones y nuestras mentes, como se menciona en Hebreos, y es el Espíritu Santo el que nos capacita para guardarlos, si es que en verdad somos salvos. Los mandamientos son parte esencial del Nuevo Pacto de Dios con nosotros en el cual Cristo es nuestro mediador y nuestro Salvador.
Como vemos los cristianos sí tenemos que cumplir los mandamientos porque esos jamás fueron abolidos, y al incumplirlos, estamos dando la espalda al Nuevo Pacto de Dios con nosotros y por ende estamos rechazando a Cristo y con Él la Vida Eterna, porque Dios ya se desentiende de nosotros como lo menciona arriba.
Si Dios no perdonó a su pueblo inicialmente escogido por faltar a su Pacto, mucho menos nos perdonará a nosotros por incumplirlo. Esa teoría de que la Ley fue aclavada en la cruz y abolida, no tiene ningún fundamento bíblico y por el contrario son muchos los versículos en los que se manda a guardar los mandamientos de Dios. Veremos algunos:
Mateo 19:17-19 dijo el Señor: “Más si quieres entrar en la vida eterna, guarda los mandamientos. Le dijo el joven: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
Juan 14:15, son palabras de Jesús: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”.
Juan 14:21 dice el Señor: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama, y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él”.
Juan 15:10: “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor”.
1 Juan 3:4-6: “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley, pues el pecado es infracción de la ley. Todo aquel que permanece en él, no peca y todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido”.
1 Juan 3:24: “ Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él”.
Apocalipsis 14:12: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.
Los mandamientos siguen vigentes, seguirán hasta la venida del Señor, y hay que guardarlos todos «porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley”, dice en Santiago 2:10-11.
Concluimos que quienes no guardan los mandamientos no han sido sellados por el Espíritu Santo, se encuentran fuera del Nuevo Pacto de Dios y por lo tanto no son salvos. Sería interesante reflexionar sobre esto.
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Consta de 9 cortos capítulos que demuestran, cómo puede cambiar la vida de alguien cuando se atreve a creerle a Dios. Cómo con Dios podemos pasar de la total derrota, a la rotunda victoria. Ese fue mi caso. Espero que pueda ser de edificación y bendición para muchos, porque esa fue la intención al escribirlo. Bendiciones para todos.
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SI POR LA LEY FUESE LA JUSTICIA; ENTONCES POR DEMÁS MURIÓ CRISTO. AMIGO, PIENSO QUE DEBERÍA LEER DETENIDAMENTE, LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL PABLO A LOS GÁLATAS.
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Mira, es muy delicado utilizar un versículo en pro de toda una teoría. La ley a la que se refiere Pablo en este versículo (Gálatas 2:21), hace referencia a las leyes y ritos que tenían antes de Jesucristo y específicamente está hablando de la circuncición que Pedro trató de exigir a los gentiles que se estaban convirtiendo al cristianismo.
Ahí no habla de los diez mandamientos que jamás fueron abolidos. El mismo Pablo lo afirma en Romanos 3:31 para aclarar algunas confusiones. Cito textualmente y este versículo es para concluir lo que viene explicando en todo el capítulo: «Entonces, ¿con la fe eliminamos la ley? ¡De ninguna manera! Por el contrario, confirmamos la ley».
La ley nunca fue abolida, solamente fue cambiada de lugar. Es por eso que debemos conocer toda la Biblia para no dejarnos engañar por otros, ni confundirnos por un solo versículo. Es cierto que las palabras de Pablo a veces son confusas y de hecho el apóstol Pedro hace referencia a este punto cuando dice que son difíciles de entender y que algunos tuercen para perversión, 2 Pedro 3:16. Es por eso que hay que tener mucho cuidado con las interpretaciones a la ligera.
Dios estableció dos pactos con el hombre, el primero fue entre Dios y los israelitas, cuando estableció unas leyes, los diez mandamientos, y en ese pacto, ellos se comprometían a obedecer las leyes y Dios a cuidarlos, bendecirlos y prosperarlos. Se mataban animales por el pecado y ellos tenían que circuncidarse como sello del pacto. Sin embargo el problema de este Pacto era que las leyes estaban escritas en tablas de piedra y por eso el hombre no las pudo cumplir.
Gracias a eso Dios decidió mandar a su Hijo para morir por nosotros y por ellos también, solo que ellos lo rechazaron y lo mataron. Ahora en el Nuevo Pacto, es la sangre de Cristo la que cubre nuestro pecado, y las leyes o mandamientos son sellados en nuestro corazón por el Espíritu Santo, como lo dice en Hebreos 8:6-10,
«Pero ahora tanto mejor ministerio es el de Cristo, cuanto es mediador de un mejor Pacto, establecido sobre mejores promesas. Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo. He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un Nuevo Pacto; No como el pacto que hice con sus padres, el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo».
Y es verdad que el Pacto era para los israelitas, pero al ellos rechazarlo, Dios lo hizo con nosotros. Los cristianos somos el Israel moderno, y esas leyes son para nosotros, si es que en verdad somos salvos. Porque el fruto de esa obediencia es la que determina si somos salvos o no, si tenemos vida eterna o no. Pero recuerda que Dios por encima de todo nos ha dado libre albedrío y cada quien decide si obedecer o no. Solo que si no cumplimos con el Pacto, Dios se desentenderá de nosotros como lo hizo con los israelitas en el primer pacto y es obvio que no tendremos Vida Eterna. Es así d simple. Gracias por tu comentario. Bendiciones.
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Amén. Los Mandamientos de Dios deben ser obedecidos. Hasta que el Señor Dios Todopoderoso diga lo contrario, pero no el hombre finito y corrupto. Bendiciones.
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