
Por Qué No Recibimos las Bendiciones de Dios
Dios tiene innumerables bendiciones para todos sus hijos. ¿Pero por qué no recibimos las bendiciones de Dios? Lo veremos a continuación.
No podemos evitar que el sol salga cada mañana, pero si podemos evitar recibir sus rayos si nos resguardamos bajo la sombra. Del mismo modo muchos nos escondemos del amor de Dios, cuando militamos bajo los designios del diablo, impidiendo de ese modo que las bendiciones y la protección de Dios nos alcancen.
¿Y cómo militamos bajo los designios del diablo? Cuando no militamos bajo los designios de Dios, porque cuando no estamos con Dios, por defecto, estamos con el diablo. Jesús dijo: «El que no está conmigo está contra mi», Mateo 12:30.
Por Qué No Recibimos las Bendiciones de Dios
No podemos recibir las bendiciones de Dios cuando desobedecemos sus mandamientos, es decir, cuando no estamos dispuestos a someternos a Él. Porque al desobedecer a Dios estamos inconscientemente escogiendo seguir al diablo, y sin darnos cuenta también, impedimos que las bendiciones de Dios sean derramadas en nuestra vida.
Siempre que nosotros escogemos los placeres del mundo en vez de la Voluntad de Dios, estamos rechazando a Cristo y así no podemos recibir las bendiciones del Cielo. Existen dos grandes reinos que son el cielo y la tierra, cuyos reyes son Dios y satanás.
Y aunque no estamos en el cielo ahora mismo, le debemos obediencia a Dios, viviendo de acuerdo a sus principios, si es que un día no muy lejano queremos estar toda la eternidad con Cristo allá. Porque quien no quiere obedecer a Dios aquí, menos estará dispuesto a obedecer en el Cielo, y es por eso que será rechazado por Cristo en su Venida.
Así que los verdaderos cristianos aunque estamos en el mundo, no somos del mundo (Juan 17:16), ni debemos tampoco regirnos por las costumbres y prácticas malsanas del mundo, porque el mundo tiene otro gobernante que es satanás y está en contra de Dios.
Dice el apóstol al respecto: «No améis al mundo ni las cosas que hay en el mundo. Si alguno ama el mundo el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa y sus deseos, pero el que hace la Voluntad de Dios permanece para siempre», 1 Juan 2:15-17.
Esas son las razones por las cuales la mayoría de los cristianos no recibimos las bendiciones de Dios, y es porque Dios no quiere un corazón dividido. Dios quiere y exige todo de nosotros, una entrega total, o de lo contrario, estamos literalmente perdidos.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Esa es la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.
Un sitio para reencontrarte con Dios
Cristianismo y otros temas de interés
Blog para jóvenes cristianos
Un lugar para reflexionar juntos....
Mensajes predicados por Juan Manuel Montané
Comentarios recientes