La Misericordia de Dios Tiene un Límite

La misericordia de Dios tiene un límite
Es verdad que la misericordia de Dios es grande, pero la Biblia dice que la misericordia de Dios tiene un límite. Veamos cuál es ese límite.
En Números 14:18, Éxodo 34:6-7 y Nahúm 1:3, dice así: “El Señor es lento para la ira y abundante en misericordia, y perdona la iniquidad y la transgresión, más de ninguna manera tendrá por inocente al culpable, sino que castigará la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación”.
Sí, es verdad que Dios nos perdona, y también es cierto que Dios podrá perdonarnos muchas veces y aun por el mismo pecado, pero ¡cuidado! porque Dios conoce los corazones.
Una cosa es caer varias veces sin querer en lo mismo, mientras vamos en el proceso de santificación, y otra muy distinta es seguir pecando descaradamente y pensar que como Dios es bueno y misericordioso Él nos perdonará de todas formas (Hebreos 10:26-31).
La Palabra de Dios dice en Gálatas 6:7, “todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”, y si seguimos pecando creyendo que porque Cristo murió por nosotros ya somos salvos, cosecharemos muerte y condenación, porque la Palabra dice que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23).
Si hemos sembrado para maldición, recibiremos maldición. Si hemos sembrado rebeldía y desobediencia al Padre, nuestra cosecha será la ira de Dios, aun en el transcurso de nuestra vida aquí en la tierra, pero si no, al fin de los tiempos, cuando nos tengamos que enfrentar a Él.
Dios nos da la oportunidad a todos de arrepentirnos y cambiar, de dejar el pecado atrás y santificarnos, porque sin santidad nadie verá a Dios, dice su Palabra, de tal manera que no podremos decir que no tuvimos tal oportunidad, y aunque al principio puede que caigamos inevitablemente en el mismo pecado, si de verdad en nuestro corazón tenemos la firme intención de dejarlo, con la ayuda del Espíritu Santo lo dejaremos.
Es ahí donde su misericordia es inagotable, cuando conoce la firme intención de nuestro corazón de dejar de pecar. “La misericordia de Dios es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos, sobre los que guardan su pacto, y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra”, dice en el Salmo 103:17-18.
La misericordia de Dios es eterna sobre todos aquellos que tienen temor de Dios y guardan sus mandamientos, sobre aquellos que en verdad le aman y respetan su Palabra, no sobre los pecadores ,(Ver Jueces 10:10-14). Creo que más claro no puede estar.
La Misericordia de Dios Tiene un Límite
Dios da muchas señales y advertencias para que la gente se arrepienta, porque Él no quiere que nadie se pierda, pero la mayoría de las veces, esas señales no son tenidas en cuenta.
Durante 120 años Noé habló a la gente de la destrucción que habría de venir, pero nadie lo escuchó. En la actualidad, son muchas las señales de Dios. Recordemos por ejemplo el acto terrorista que pasó el 11 de Septiembre del 2001 en Estados Unidos.
Fue el primer acto terrorista significativo hasta ese momento y por algunos días la gente reflexionaba acerca del asunto, pero lamentablemente pronto se olvidó.
Algunos años después vino la aprobación del matrimonio gay por ley federal, obligando a los jueces bajo amenaza de perder sus trabajos si se negaban a casar a estas personas, aunque esto fuera en contra de sus propias creencias. Muchos tuvieron que renunciar.
Esto ha sido una seria afrenta contra Dios y sus principios. Desde entonces este país ha venido de mal en peor, en cuanto a violencia y descomposición social, porque ha perdido la cobertura de Dios.
Es verdad que la misericordia de Dios es inmensamente grande, pero la misericordia de Dios también tiene un límite. Dice la Biblia que “El trueno declara su indignación, y la tempestad proclama su ira contra la iniquidad”, (Job 36:33), “más con inundación impetuosa consumirá a sus adversarios, y tinieblas perseguirán a sus enemigos”, (Nahúm 1:8).
Todos los fenómenos naturales, terremotos, huracanes, tornados, tsunamis, sequías, deslaves, desbordamientos de ríos, tornados y muchas cosas terribles más, son una clara advertencia de Dios para que la gente se arrepienta pero todo sigue igual. Y esto es solo principio de dolores como lo dijo Cristo en Mateo 24.
Porque las cosas que vienen son mucho peores. Viene una gran tribulación como no la ha habido nunca ni la habrá, y aunque cueste creerlo, todos la tendremos que vivir, a causa de la frivolidad de creyentes y no creyentes, llevando la misericordia de Dios al límite extremo.
La frivolidad de los primeros porque dicen que Cristo vendrá por ellos antes de que explote la ira de Dios (filosofía muy cómoda pero antibíblica), y los segundos porque no tienen idea de quién es Dios, y con el pobre testimonio que muchos creyentes dan, menos lo podrán conocer. Dice la Biblia que es a causa de estos falsos cristianos que el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles (Romanos 2:24).
Dios nos insta al arrepentimiento cuando dice en 2 Crónicas 7:14: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.
Lo grave de todo esto, es que el arrepentimiento no vendrá, porque la gente sigue dormida en su mundo, en su rutina, en sus afanes, y sus placeres mundanos, creyendo que Dios por su infinito amor y su bondad, no los condenará.
Yo sugeriría dar una pasadita por el libro de Apocalipsis para hacerse una pequeña idea de lo que serán los juicios de Dios, los venideros, o una pasadita por Ezequiel y Jeremías, para ver los castigos de Dios a su pueblo amado en el pasado, cuando después de innumerables advertencias, su misericordia llegó al límite.
Por favor, no subestimes a Dios, porque te podría costar muy caro, nada menos que tu propia eternidad.
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Consta de 9 cortos capítulos que demuestran, cómo puede cambiar la vida de alguien cuando se atreve a creerle a Dios. Cómo con Dios podemos pasar de la total derrota, a la rotunda victoria. Ese fue mi caso. Espero que pueda ser de edificación y bendición para muchos, porque esa fue la intención al escribirlo. Bendiciones para todos.
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Amen, así es, gloria a Dios por su palabra 🙏🏾
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