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La Manera Más Efectiva de Compartir el Evangelio

La manera más efectiva de compartir el evangelio

La manera más efectiva de compartir el evangelio (Foto Foter)

La manera más efectiva de compartir el evangelio es convenciendo al pecador de su necesidad de Cristo. Pero cómo? Lo veremos a continuación.
Muchos cristianos no comparten el evangelio por diversas razones, y una de ellas quizá la principal, es porque no saben cómo hacerlo. Pero antes definamos qué es y cuál es la función del Evangelio.
La palabra evangelio significa “buenas noticias”, pero buenas noticias para quién? Buenas noticias para toda la humanidad, quienes después de la desobediencia y el pecado de Adán, quedamos todos por herencia destituidos de la Gloria de Dios (Romanos 3:23), Gloria con la cual fuimos creados.
Ese irresponsable acto nos separó de Dios y al hacerlo comenzamos a vivir sin dirección ni orden, en pecado, trayendo como consecuencia la condenación eterna después de la muerte, pero Dios en su infinita misericordia y amor quiso salvarnos y conociendo nuestra condición pecaminosa, incapaz de lograrlo por nuestras buenas obras, mandó a su propio Hijo a morir por nosotros en la cruz del calvario, resucitando luego para darnos una nueva vida.
Puesto que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23), era necesario el sacrificio perfecto de un cordero perfecto, que pudiera llevar a cuestas el castigo de todos los pecados de la humanidad, pagando la enorme deuda que teníamos con Dios y salvarnos.
Sin embargo, hay que aclarar, que no por su sacrificio ya hemos quedado todos limpios y que nos iremos al cielo por derecho propio, no. El sacrificio de Jesús nos abrió las puertas para que todo el que quiera recibir el regalo de la Salvación, se arrepienta genuinamente de sus pecados y se convierta, sometiéndose completamente a la autoridad de Jesucristo y viviendo para Él el resto de su vida (Lucas 14:33), no de otra manera.
Es un pacto sagrado entre Dios y nosotros (los que estemos dispuestos, claro está), en el que Jesucristo paga por nuestros pecados y nosotros tenemos que comprometernos a cambiar de vida, dejando el pecado atrás.
Este es el nuevo Pacto de Dios, sellado con la sangre de Cristo, y si se dan estas condiciones de nuestra parte, entonces el Espíritu Santo de Dios entra a morar en nosotros para ayudarnos en el proceso de santificación, comenzando así el camino de la salvación, porque esto es un proceso en el que tenemos que mantenernos firmes con el constante deseo de llegar a la meta.
La Palabra dice en Filipenses 1:6, que la obra que el Señor comenzó en nosotros la perfeccionará hasta el día de Jesucristo, es decir el día de su regreso. Así pues, si nosotros nos disponemos a ser transformados, el Espíritu Santo nos ayudará en dicha transformación.
Esas son las buenas noticias, que aunque hayamos pecado, si nos arrepentimos y seguimos a Jesucristo, seremos salvos, porque todos nuestros pecados serán borrados. ¿Genial no?
El punto es que esas buenas noticias no las conoce mucha gente y nuestro deber como cristianos que ya la conocemos, es comunicarla al resto del mundo, porque esa fue la tarea que nos encomendó Dios, y se llama la Gran Comisión.
Dios dice en su Palabra que no quiere que nadie se pierda (2 Pedro 3:9) y somos nosotros los encargados de llevar el mensaje a los perdidos. ¿Pero cómo? ¿Cuál es la manera más efectiva de compartir el evangelio? Lo veremos a continuación.
La Manera Más Efectiva de Compartir el Evangelio
Vivimos en un mundo caído  en el cual las leyes espirituales han perdido su valor, dado que la gente vive sin Dios y al vivir sin Dios no tiene la menor idea que ese Dios, al que rechazan y del que denigran un día no muy lejano vendrá a pedirnos cuentas de nuestros actos, porque aunque sea negado o rechazado, es el dueño y soberano del universo y tiene no solo el derecho sino el poder de venir a juzgarnos.
Ahora bien, como no reconocen a Dios como soberano, tampoco conocen sus leyes, motivo por el cual no las cumplen y viven en constante pecado. El punto es que a estas personas hay que convencerlas de que están en pecado y que dada su condición serán condenadas sin remedio el día del juicio, recibiendo el pavoroso castigo eterno en el infierno como lo menciona la Biblia (Mat 5:22, 5:29, 10:28, 18:9, 23:15, 23:33. Lucas 12:5, Santiago 3:6 y 2 Pedro 2:4).
Pero para poder convencerlos de su pecado la única manera efectiva es enfrentándolos a los Diez Mandamientos. Es solo la Ley de Dios la que puede tocar la conciencia del pecador mostrando de manera inminente su culpabilidad por haber ofendido a Dios. La Palabra dice que la ley de Dios es perfecta y convierte el alma (Salmo 19:7), y es verdad, porque solo cuando nos enfrentamos a ella es que podemos reconocer cuán imperfectos e indignos somos ante la perfecta justicia de Dios y es solo ahí cuando comprendemos que necesitamos ser salvados de la condenación eterna, y podemos reconocer el papel de Jesucristo quien gracias a su infinito amor, sacrificó su propia vida para redimirnos y salvarnos.
No podemos hablarle a un pecador del amor de Cristo y de su salvación si este primero no reconoce haber pecado. Es como si le habláramos de la maravillosa cura para el cáncer a alguien que lo tiene, pero que todavía no lo sabe.
Quizá se ría de ti y diga que eso no le incumbe. Pero si en cambio le dices: “Mira, acabo de hablar con el médico y me dijo que tienes cáncer y que probablemente te queda una semana de vida”. Puedes imaginar la cara de esa persona, después de semejante noticia? Seguramente que sería de una profunda angustia.
Sin embargo, si después le dices: “Pero la buena noticia es que acaba de salir un medicamento que lo cura completamente”, esa persona se aferrará a eso con desesperación, pues es su tabla de salvación para no morir.
Lo mismo pasa con el pecador que se cree bueno hasta que se enfrenta a la Ley de Dios. Creo que todos los que verdaderamente creemos en Jesucristo hemos pasado por ahí. Es por eso que para llevar el mensaje de salvación de manera efectiva tenemos que dar a conocer la Ley primero, para que el pecador se pueda convencer de la necesidad de Jesucristo. Te dejo un link como ejemplo:

https://youtu.be/QJuQwm2sMMc

Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.

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2 comentarios el “La Manera Más Efectiva de Compartir el Evangelio

  1. Maribelsanches
    octubre 29, 2015
    Avatar de Maribelsanches

    Me son de mucha bendición sus publicaciones Dios los bendiga

    Me gusta

  2. Pingback: La manera más efectiva de compartir el evangelio « Ministerio Tiempo de Avivamiento - Iglesia Pentecostal Mahanaim

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Esta entrada fue publicada en octubre 29, 2015 por en Vida Eterna y etiquetada con , .
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