
En Qué Bando Estamos (Image by Victoria from Pixabay)
En el mundo existen sólo dos bandos: el bien y el mal, la vida o la muerte. ¿En qué bando estamos? De eso dependerá nuestra eternidad.
En el mundo existen solamente dos bandos de tal manera, que si no estás en el uno, tendrás que estar en el otro. Con Dios no importa quiénes somos, sino de quien nos acompañamos. ¿Estamos acompañados de Dios o del diablo?
En Qué Bando Estamos
Porque si no estamos con Dios, definitivamente estamos con el diablo, pues no hay un tercer poder. Existen solo dos bandos, o mejor dicho, dos grandes poderes que son el bien y el mal, es decir, Dios y satanás, y aunque muchos niegan estar con satanás, no entienden que al darle la espalda a Dios están bajo el dominio del diablo. Es así de simple, y Jesús lo dice en Mateo 12:30 al expresar estas palabras: «El que no está conmigo, está contra mí».
Y darle la espalda a Dios no significa negarlo rotundamente sino estar con Él y coquetear con el mundo. Porque seguir a Cristo es renunciar al mundo de manera radical, puesto que como dice el apóstol, «ser amigo del mundo es ser enemigo de Dios”, Santiago 4:4.
Si te atrae el mundo, el interés por las cosas espirituales disminuye, porque a toda acción ocurre una reacción opuesta. La acción es amar el mundo, la reacción es perder el interés por las cosas de Dios. El alma que peca es la acción, y la reacción consecuente es que morirá. Porque el amor por el mundo genera un rechazo por las cosas espirituales; es una ley y no se puede romper. Es una ley física y una ley espiritual.
Estar con Dios de algun modo y seguir al mundo por otro lado nos hace tibios e indecisos, y eso es aún peor que negarlo. En Apocalipsis 3:15-16 dice el Señor: «Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca». Qué expresión tan fuerte viniendo de parte de Dios, no te parece?
Dios conoce todo de nosotros y no lo podemos engañar. Y Dios quiere también todo de nosotros así como Cristo lo dio todo, hasta su propia sangre para salvarnos. Así que o seguimos a Dios renunciando al mundo o definitivamente estamos perdidos.
Es cierto que vivimos en un mundo lleno de ruido, tentaciones y caminos torcidos, pero existe una forma segura de caminar con Dios y sus propósitos, y consiste en guardar su Palabra, y establecer una relación íntima El. ¿Y qué significa guardar su Palabra? Es aprender, comprender, memorizar, asimilar y ponerla por obra, pues no debemos ser solo oidores sino hacedores de su Palabra (Santiago 1:22).
Es permitir que la Palabra nos transforme de pecadores asiduos a hijos perfectos, que amen y obedezcan a Dios. Además de preparanos para la eternidad. El final ya está cerca y tenemos que tomar decisiones de vida o de muerte. Tenemos que decidirnos por Cristo si es que queremos de verdad pasar la eternidad con Él.
No importa quiénes somos o de dónde nos ha sacado Dios, lo que importa es que estemos dispuestos a seguirlo ciegamente y a permitirle al Espíritu Santo que trabaje en nosotros. Permitirle a Dios que nos transforme al carácter de Cristo y que nos haga aptos para la eternidad. Pero recordemos que nos queda poco tiempo.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.
Un sitio para reencontrarte con Dios
Cristianismo y otros temas de interés
Blog para jóvenes cristianos
Un lugar para reflexionar juntos....
Mensajes predicados por Juan Manuel Montané
Comentarios recientes