Por qué seguir a Jesus. com

Un sitio para reencontrarte con Dios

Por sus Frutos Los Conoceréis

Por sus Frutos los Conoceréis

Por sus Frutos los Conoceréis

Cristo dijo: «Por sus frutos los conoceréis». Esto para determinar quiénes serían verdaderamente sus discípulos. Lo veremos a continuación.

«Por sus Frutos Los Conoceréis«. Estas muy conocidas palabras dichas por el Señor en Mateo 7:16, fueron expresadas por Él para determinar quiénes eran y serían en el futuro sus verdaderos discípulos.

Esto significa que nadie puede en realidad decir que es cristiano, si con sus actos no lo demuestra. Un cristiano verdadero debe llevar una vida de perfecta obediencia a Dios dando frutos dignos de arrepentimiento.

Y aunque el mundo persista en decir que seguiremos pecando hasta el fin, y que de todas maneras Dios nos perdonará y aun así iremos al cielo, el Señor dice todo lo contrario. Veámoslo según sus propias palabras:

«Porque todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Y todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego», concluye diciendo el Señor en Mateo 7:17-20.

Es cierto que Jesús vino para salvarnos y nos perdona de todos nuestros pecados pero solamente si nos arrepentimos y estamos dispuestos a cambiar de vida, dejando el pecado atrás. No de otra manera.

En Proverbios 28:13 dice lo siguiente: «El que confiesa sus pecados y se aparta de ellos, alcanzará misericordia».

Dios es misericordioso y perdonador, pero jamás alcahuete. No hay que confundir la bondad de Dios con falta de carácter o autoridad. Esa es una gran mentira de satanás que muchos han optado por creer, y por la que perderán su eternidad con Cristo.

Por sus Frutos Los Conoceréis

Los que hemos creído en Cristo somos árboles de su viña, y como árboles de su viña estamos en la obligación de dar buenos frutos, porque según sus propias palabras los que no demos buen fruto, seremos desechados ¿Y cómo tenemos que ser para dar esos frutos? Lo dice el Salmo 1:1-3: «

«El que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová se deleita y en en ella medita de día y de noche. Ese será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su buen fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará».

El cristiano que ama verdaderamente a Cristo es el árbol firme, con unas raíces muy fuertes, cimentadas en los inquebrantables principios divinos, y que puede resistir muy bien los embates de cualquier tormenta.

Es el que produce un buen fruto y que prospera en todo lo que hace porque su norte es el Señor. Es el que cumple a cabalidad los mandamientos de Dios y se ha apartado de las mundanalidades de esta sociedad perversa, para servir a Dios.

Cristo también dijo: «No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos», Mateo 7:21.

Porque no se trata de decir que somos cristianos sino de vivir en obediencia a los principios de Dios. No se trata de palabras sino de hechos, y son todos nuestros actos, nuestro comportamiento y nuestra conducta en las distintas actividades del diario vivir las que determinarán si en verdad somos salvos o no.

Los frutos del cristiano son esos buenos «frutos del Espíritu tales como amor, gozo, paz, paciencia,  longanimidad, benignidad, bondad,  fe, mansedumbre, templanza; porque si vivimos por el Espíritu, debemos andar también por el Espíritu», Gálatas 5:22-25.

El fruto del Cristiano

Los cristianos debemos ser reconocidos y destacados ante el mundo por los buenos frutos, ostentando siempre integridad, honradez, abnegación y un perfecto amor a Dios y al prójimo, porque esas son las características que nos tienen que representar en medio de este mundo despiadado y cruel.

Dice el apóstol que tres cosas deben permanecer en nosotros y son la fe, la esperanza y el amor. Pero el amor es el mas importante de los tres (1 Corintios 13:13).

Nadie puede ser cristiano, si el Espíritu de Cristo no ha llenado su corazón, pues es el sincero amor que nos brinda el Señor, el que nos permite ser solidarios, comprensivos y tolerantes aun con nuestros enemigos; pero también mansos y humildes. Él dijo: «Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón», Mateo 11:29.

Los cristianos somos los embajadores de Cristo ante el mundo y por lo tanto tenemos que ostentar el mismo carácter de Cristo, puro, santo y perfecto, que solo podemos tener si permitimos al Espíritu Santo que comience a obrar en nosotros.

Recordemos que sin transformación y Santificación no hay Salvación, y el tiempo se acorta cada vez más. La Biblia es muy clara cuando dice que «sin santidad nadie verá a Dios«, Hebreos 12:14.

Porque al haber sido libertados por Cristo del pecado somos hechos siervos de Dios, y nuestro fruto tiene que ser la santificación para alcanzar la meta de la vida eterna (Romanos 6:22). No de otra manera.

Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la mejor manera de llevar el evangelio a todo rincón.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en agosto 15, 2022 por en Conociendo a Dios y etiquetada con , .
Por qué seguir a Jesus. com

Un sitio para reencontrarte con Dios

Lumbrera

Cristianismo y otros temas de interés

Piensa en Dios

Blog para jóvenes cristianos

Blog para jóvenes cristianos

Un lugar para reflexionar juntos....

SOLTAR LA PALABRA

Mensajes predicados por Juan Manuel Montané