Por qué seguir a Jesus. com

Un sitio para reencontrarte con Dios

En qué Consiste el Agua Viva

En qué Consiste el Agua Viva

En qué Consiste el Agua Viva (Image by urformat from Pixabay)

Jesús dijo que el que creyera en Él, en su interior correrían ríos de agua viva ¿Y en qué consiste el agua viva? Veamos qué dice la Biblia.

Tener a Cristo en el corazón es tener un enorme manantial de vida, porque viene de la misma fuente creadora. Y ese manantial es una fuente interminable de poder que puede mantener al hombre satisfecho y pleno sin necesidad de ningún otro bien.

En qué Consiste el Agua Viva

¿Pero en qué consiste el agua viva? Empecemos por afirmar que el agua viva es una promesa de Jesús, que será dada a toda alma necesitada y sedienta que se la pida de corazón a Dios. ¿Y de dónde viene? Veamos lo que dice la Palabra de Dios:

«Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.  El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él», Juan 7:37-39. Ese manantial interminable de poder no es más que el Espíritu Santo de Dios que entra a morar en nosotros cuando decidimos seguir a Cristo.

Pero recordemos que seguir a Cristo es renunciar al mundo por completo, porque no podemos pretender tener al Espíritu Santo en nosotros mientras seguimos a satanás quien ha creado un mundo a su manera. Un mundo en el que imperan las diversiones insanas y los entretenimientos frívolos que nos impiden someternos a Dios y obedecer sus principios.

Eso sin mencionar el pecado que está por todas partes en la sociedad actual. O somos de Cristo o somos del diablo, pero definitivamente no podemos estar con ambos dueños porque Dios jamás aceptará un corazón dividido. Jesucristo lo dijo claramente; «El que no está conmigo, está contra mí», Mateo 12:30. Y esto implica estar con Él de manera radical y completa.

Además dice claramente la Biblia que el Espíritu Santo les es dado solo a los que le obedecen a Dios (Hechos 5:32), y si estamos en un mundo que va en contra de Dios, es obvio que estamos muy lejos de obedecer al Creador y descalificados para recibir al Espíritu Santo. Los verdaderos hijos de Dios, los cristianos, no somos del mundo aunque tengamos que vivir en él.

Tenemos que estar en el mundo pero no debemos dejar que el mundo entre en nosotros y para esto debemos sellamos con el amor de Cristo y la Palabra de Dios. Porque así como un submarino fue diseñado para permanecer en el fondo del mar sin que una gota de agua entre en su interior, del mismo modo nosotros tenemos que permanecer en el mundo pero sin permitir que sus malas influencias afecten nuestra integridad pura y santa.

Cuando Cristo oró al Padre por sus discípulos y también por nosotros antes de su partida dijo: «No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es la verdad», Juan 17:15-17. Y por qué sabemos que su oración fue también por nosotros hoy? Porque también dijo: «Padre, no ruego solamente por estos (sus discipulos), sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos», Juan 17:20.

Jesús sabía que nosotros tenemos que permanecer en el mundo, y por eso nos encomendó a Dios para que nos proteja de la maldad que impera en él; pero para eso nos dejó también su Palabra, para que a través de ella, y de la obra del Espíritu Santo, seamos santificados y purificados para recibir al Señor cuando muy pronto regrese.

¿Están esos ríos de agua viva corriendo en el mundo cristiano? Lamentablemente no, aunque deberían. La frivolidad de los Falsos Cristianos ha impedido que el Espíritu Santo pueda hacer su obra de transformación, y por esa misma razón es que el mundo está como lo vemos hoy. Es un mundo de caos donde no hay ni el más mínimo temor de Dios.

Y por eso es que el diablo sí ha logrado avanzar su obra, y establecerse como rey y dueño de nuestra sociedad. Ya los apóstoles en su tiempo habían visto venir esto, razón por la cual dice en 1 Pedro 5:8 lo siguiente: «Sed sobrios, y velad, porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar».

Y estas palabras no fueron dadas ni a gente del mundo ni a falsos cristianos, sino a los verdaderos seguidores de Cristo, porque nadie está exento de caer en las garras de satanás, y muchos también de los que tuvieron ese manantial de agua viva, se han dejado secar por los atractivos del mundo.

Cuidado!!! que no nos pase eso, y que ese río de agua viva que corre en nuestro interior no sólo nos mantenga firmes en Cristo sino que también fluya a través de nosotros para cumplir a cabalidad con la obra que nos ha encomendado el Señor.

Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la mejor manera de llevar el evangelio a todo rincón.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en mayo 30, 2023 por en Transformación en Cristo y etiquetada con , .
Por qué seguir a Jesus. com

Un sitio para reencontrarte con Dios

Lumbrera

Cristianismo y otros temas de interés

Piensa en Dios

Blog para jóvenes cristianos

Blog para jóvenes cristianos

Un lugar para reflexionar juntos....

SOLTAR LA PALABRA

Mensajes predicados por Juan Manuel Montané