
Para Que Sirven las Pruebas o Tribulaciones
Las pruebas o tribulaciones son sufrimientos y adversidades permitidos por Dios para hacernos mas fuertes. Lo veremos a continuación.
Las pruebas o tribulaciones son sufrimientos y adversidades permitidos por Dios para hacernos mas fuertes y para forjar en nosotros un carácter idóneo para la eternidad.
Jesús nunca nos prometió una vida color de rosa. Él por el contrario nos dijo: «En el mundo tendréis aflicción, pero confiad porque yo he vencido al mundo», Juan 16:33.
Lo que si nos prometió Jesús es estar con nosotros para que juntos podamos vencer la adversidad de la mejor manera posible siempre que permanezcamos en Él.
Para Que Sirven las Pruebas o Tribulaciones
Desde que apareció el pecado en el mundo existe la maldad porque gracias a la primera transgresión, el diablo tomó posesión de este mundo y su objetivo principal es dañarnos.
Pero Dios sigue siendo soberano y nada pasa sin su consentimiento, de tal manera que Dios nos puede evitar o puede autorizar dicho sufrimiento.
¿Ahora, si somos cristianos por qué Dios lo permite? Existen varias razones por las cuales Dios permite las pruebas o tribulaciones en nuestra vida.
Una de ellas y muy importante por cierto, es para que aprendamos a depender por completo de Él. Existen muchos cristianos que van por la vida, amando a Dios y de algún modo creyendo y teniendo respeto por El, pero sin tenerlo en cuenta para nada en sus decisiones.
Oran poco y ni siquiera se esfuerzan por estudiar su Palabra. Estos son en realidad cristianos tibios con un pie en el mundo y el otro con Dios, a quienes el Señor quiere meter a su redil, y de la única manera que lo consigue es a través de las pruebas y sufrimientos, porque es ahí cuando ellos en verdad le buscan de corazón.
Así dice en Deuteronomio 13:3-4: «Porque el Señor tu Dios te está probando para ver si le amas con todo tu corazón y con toda tu alma. En pos del Señor vuestro Dios andaréis y a El temeréis; guardaréis sus mandamientos, escucharéis su voz, le serviréis y a El os uniréis».
Otra razón por la que Dios permite las pruebas es para prepararnos y hacernos fuertes para afrontar la Gran Tribulación que todos tendremos que vivir antes de la Segunda Venida del Señor
Jesús dijo en Mateo 24:21-22: «Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados».
Imagina cuán terribles podrán ser esos tiempos y esas calamidades que tendremos que pasar, que Jesús dijo que si esos días no fuesen acortados, nadie soportaría y nadie se salvaría.
Eso será algo tan horrible que ninguna mente humana puede ser capaz de imaginar, porque nunca ha habido algo semejante, pero si Jesús dijo que pasaría, es porque pasará.
Y finalmente, Dios permite la persecución y tribulación de los escogidos, para conocer si en verdad somos verdaderos hijos de Dios o no. Jesús dijo en Juan 15:19-20 lo siguiente:
«Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán».
Porque así como el Señor sufrió mucho en este peregrinaje, nosotros tendremos también que sufrir para poder prepararnos para la eternidad; «pues a nosotros se nos ha concedido el privilegio de padecer por Él» (Filipenses 1:29).
Este sufrimiento vendrá a ser como un filtro, para desechar a los cristianos frívolos y mundanos, y que queden solamente los verdaderos hijos de Dios, los nacidos de nuevo, los fieles seguidores de Cristo.
Dios quiere conocer nuestro corazón y saber hasta qué punto amamos de verdad a Cristo nuestro Salvador, y si estamos dispuestos a renunciar a todo por Él, o aun hasta a morir por Él si es necesario.
Por eso dice en Zacarías 13:8-9 lo siguiente: «Acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes serán cortadas en ella, y se perderán; mas la tercera quedará en ella. Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios».
Como podemos ver, las pruebas y tribulaciones son un arma muy poderosa usada por Dios para transformar nuestro carácter, y nosotros debemos estar dispuestos a ser probados y salir victoriosos de dicha prueba.
Y en vez de quejarnos, debemos «pues gloriarnos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado», (Romanos 5:3-4).
«Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén», 1 Pedro 5:10-11.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar el evangelio a todo rincón.
Un sitio para reencontrarte con Dios
Cristianismo y otros temas de interés
Blog para jóvenes cristianos
Un lugar para reflexionar juntos....
Mensajes predicados por Juan Manuel Montané
Comentarios recientes