
Tenemos que leer la Biblia solo con la dirección del Espíritu Santo, de lo contrario, la Biblia será difícil de entender, y veremos por qué.
La Biblia se ha convertido a través de los tiempos, en todo un misterio. Muchos dicen que no se entiende, otros tantos que tiene fallas o que se contradice, mientras que muchos otros la consideran como una fábula que no tiene sentido, siendo hasta motivo de burla. Sin embargo, la Biblia es tan clara que hasta un niño la puede entender, aunque eso no significa que todos la entiendan.
¿Entonces? ¿Se puede o no entender? La misma Biblia dice que las cosas de Dios solo se disciernen por el Espíritu de Dios: «Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente», 1 Corintios 2:14. ¿Y quién es el hombre natural? El incrédulo, el ateo, y de entre muchos cristianos, todos aquellos que no están dispuestos a someterse a la voluntad de Dios.
Ninguno de los anteriores tendrá la capacidad suficiente para entender la Biblia, porque la Biblia es un compendio de libros todos inspirados por el Espíritu Santo y tiene que leerse solo con la ayuda del Espíritu Santo.
Es la Biblia Difícil de Entender
¿Es pues la Biblia difícil de entender? Eso depende. No podemos leer la Biblia como se lee cualquier otro libro de ciencia o de conocimiento intelectual, porque la Biblia es un libro sagrado, diferente, cuyo autor es el mismo Creador, de tal manera que no podemos leerlo sino bajo la dirección divina puesto que trata los temas mas trascendentales que alguien pueda imaginar.
Si nosotros estamos dispuestos a entregarnos a la dirección del Espíritu Santo con un corazón sumiso y dispuesto a escuchar con respeto y mansedumbre el mensaje de Dios, claro que la Biblia se puede entender. Hasta el más indocto puede entenderla, si va con el anhelo de conocer la Voluntad de Dios.
Porque cuando abordamos la Biblia de esa manera, Dios nos amplía la capacidad de comprensión, enriqueciendo nuestra mente y fortaleciendo también el intelecto. Cultiva además nuestro espíritu y lo eleva a niveles tan altos que de otra manera no podríamos lograrlo. Y eso sin mencionar cuanto su lectura nos acerca a Dios y al conocimiento de Cristo, pues recordemos que la Biblia es la que da testimonio de Él (Juan 5:39). Es por eso que Jesús nos exhorta a escudriñarla.
Entendiendo las Profecías de la Biblia
La Biblia es un libro rico en profecías, y a través de dichas profecías aprendemos acerca de los eventos finales que nos deben interesar a todos. Sin embargo debemos saber que «ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque la profecía no fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo» (2 Pedro 1:20-21), de tal manera que solo puede entenderse bajo la dirección divina.
De hecho por eso existen tantos conceptos errados acerca de Dios y sus principios, porque muchos se atribuyen el privilegio de interpretar la Biblia a su manera, pero ya vimos según lo expresa el apóstol Pedro, que la Biblia no es de libre interpretación sino que ella misma nos da las pautas para su interpretación, ya sea dentro del mismo contexto que estamos estudiando o en otras partes de la misma Biblia.
No se necesitan interpretaciones de nadie para entenderla, sino estudiarla con un corazón dispuesto a conocer lo que Dios quiere decirnos y pidiendo la dirección del Espíritu Santo, pues lo demás fluirá de manera clara y sencilla. Por eso dice el Salmo 119:130 lo siguiente: «La exposición de tus palabras alumbra y hace entender a los simples».
Pero además el estudio de la Palabra de Dios nos ayuda a desarrollar la percepción acerca de las cosas sobrenaturales. Nos ayuda a entender mejor las cosas de Dios y ver por encima de las cosas que tenemos a nuestro derredor, que son materiales y temporales, para ver y comprender mejor aquellas que no se ven y que son eternas, para poder vivir por fe y no por vista (2 Corintios 5:7.
A través del estudio de la Biblia aprendemos a ver las promesas de Dios, mucho mas allá del difícil mundo que nos rodea. Aprendemos a trascender de lo natural a lo sobrenatural, creyendo que mas allá, nos espera un mundo mejor, si estamos dispuestos a seguir a Cristo. Son las promesas de Dios, plasmadas en el libro Sagrado las que nos permiten a través de nuestra fe, superar las vicisitudes de este convulsionado mundo temporal.
Y es precisamente a través de su estudio, que podemos fortalecer nuestra fe para mantenernos firmes en la obediencia a Dios sin dejarnos absorber por el mundo. La misma Biblia dice que la fe viene por el oir la Palabra de Dios, (Romanos10:7) y yo diría mas bien que viene por el escudriñar la Palabra de Dios, porque es algo mas acorde a nuestros tiempos actuales.
En resumen podemos concluir que cualquiera puede entender la Biblia, siempre y cuando esté dispuesto a asumir una actitud de humildad y respeto hacia los profundos conceptos que en ella se encuentran, y buscando siempre la guía del Espíritu Santo, no de otra manera. Así que si quieres entender la Biblia, nunca la leas antes de pedir la dirección del Espíritu Santo en oración
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar el evangelio a todo rincón.
Un sitio para reencontrarte con Dios
Cristianismo y otros temas de interés
Blog para jóvenes cristianos
Un lugar para reflexionar juntos....
Mensajes predicados por Juan Manuel Montané
Comentarios recientes