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Qué Es la Tentación y Cómo Evitarla

Qué es la Tentación y Cómo Evitarla

Qué es la Tentación y Cómo Evitarla (Imagen de Denis Doukhan en Pixabay)

La tentación es la antesala del pecado. Pero el ser tentados no significa que tengamos que pecar, y  veremos cómo evitarlo a continuación.

Qué Es la Tentación y Cómo Evitarla

¿Qué es la Tentación? La tentación es la antesala del pecado. Sin embargo, el ser tentados no significa que tengamos que ceder necesariamente al pecado, pues la tentación se puede también evitar, si estamos firmes en el Señor.

Dice la palabra de Dios en 1 Corintios 10:13 lo siguiente: “No nos sobrevendrá ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no nos dejará ser tentados más de lo que podamos resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podamos soportar”.

José por ejemplo, fue tentado sexualmente por la mujer de Potifar. José era joven y muy atractivo, y muy seguramente que la mujer de Potifar era también muy bella, aunque la Biblia no lo menciona.  Pero José no pecó. ¿Y por qué no pecó? Simplemente porque José tenía una estrecha relación con Dios, y eso le mantenía firme en sus principios éticos y morales.

A las insinuaciones de la mujer, José respondió con estas palabras: “¿Cómo pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?”, Génesis 39:9. José tenía muy claro lo que no debía hacer para no ofender a Dios. Mas que a su amo en la tierra, a José le importaba mucho no dañar su relación con Dios.

Porque cuando pecamos, a quien en primera instancia ofendemos es a Dios, y los seres humanos poco pensamos en eso. Si mantenemos una estrecha relación con Dios, Él nos dará la fuerza necesaria para no sucumbir ante los ataques de Satanás, el tentador. Es por eso que el apóstol dice en Santiago 4:7-8 lo siguiente: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.  Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros”.

Porque una estrecha relación con Dios está basada precisamente en el sometimiento a su Voluntad y la obediencia a sus principios, y cuando Satanás percibe que nosotros tenemos esa íntima relación con el Padre a través de Cristo, mas bien huye porque entiende que no puede con nosotros, y no le queda mas remedio que dejarnos en paz.

Cómo funciona la tentación

¿Pero cómo funciona la tentación? Veamos algunos mensajes bíblicos para entender la naturaleza de la tentación, y cómo funciona o cómo trabaja en nosotros:

“Entonces el Señor le dijo a Caín: ‘¿Por qué estás tan enojado? ¿Por qué andas cabizbajo?  Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero, si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte. No obstante, tú puedes dominarlo’”, Génesis 4:6-7.

Son interesantes aquí las palabras del Señor haciendo alusión al pecado en nuestras vidas. Él hace aquí una analogía semejante a la situación de un animal salvaje frente a su inadvertida e indefensa presa. Este tiene que actuar con mucho sigilo, agazapado en los pastizales, acercándose lentamente a un animal que no sospecha del peligro que lo acecha.

Del mismo modo quien anda en lo malo, es escogido por el diablo (el gestor del pecado), como una presa fácil y segura para sus fines perversos. Cuando andamos en lo malo nuestras defensas espirituales se debilitan y quedamos expuestos a los ataques sorpresivos del pecado, que fácilmente harán morada en nuestra vida, y como las adicciones, será muy difícil de contrarrestar o superar.

Es por eso que el Señor, en el versículo mencionado arriba, insta a Caín a que domine al animal que está por atacar. Es más, Dios inclusive le está diciendo que esté alerta, tomándole la delantera, para que él ataque a la tentación, antes de ser atacado por ella.

Cómo Evitar la Tentación

Es nuestra responsabilidad no permitir que la tentación que llega a nosotros se convierta en pecado, ni mucho menos permitirle que se haga fuerte en nuestro interior. Debemos resistirnos a la tentación y a las asechanzas del diablo, echándola fuera y con premura de nuestra presencia, antes de que lance el primer zarpazo, porque si acariciamos y nos complacemos en la tentación, es muy fácil caer en ella.

Es por eso que debemos estar siempre alertas y vigilantes para poder adelantarnos al pecado y rechazarlo sin piedad antes de sucumbir a él. Dice el Señor en Mateo 26:41 lo siguiente: “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”.

Velar y orar significa estar alertas y aferrados a Dios a través de la oración, pidiendo al Padre que nos libre de la tentación, porque nadie está libre de caer, pero cuando desarrollamos una estrecha relación con Dios, Él si puede librarnos de ella. La decisión para resistir a la tentación es nuestra, pero el poder para vencer nos lo da Dios, cuando andamos en obediencia a sus principios.

Además, es menos probable que el diablo nos aceche cuando nuestra espiritualidad es fuerte, y estamos alertas y vigilantes.

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Esta entrada fue publicada en enero 16, 2022 por en Dios habla hoy y etiquetada con , .
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