Cómo alcanzar la Vida Eterna
Para alcanzar la Vida Eterna solo se necesitan: arrepentimiento sincero, creer en Jesucristo y estar dispuestos a dejar el pecado atrás.
El arrepentimiento y el perdón de pecados
Sin arrepentimiento no hay perdón de pecados, porque Dios quiere arrepentimiento, confesión y total sometimiento a su Santa Voluntad.
Los cristianos no estamos bajo la Ley
Aunque los cristianos no estamos bajo la Ley, eso no nos exime de obedecerla. La Ley estará vigente hasta el regreso de Jesús.
El amor y el juicio de Dios
El amor de Dios no perdona a quienes pecan y estos serán condenados sin misericordia el día del juicio, porque Dios no tolera el pecado.
Los beneficios de ser salvo
Los beneficios de ser salvo son además de la Vida Eterna, el establecer el Reino de Dios en la tierra, siendo nosotros sus embajadores.
El propósito de la Ley de Dios
El propósito de la Ley de Dios es demostrar nuestra condición de pecadores, pero jamás el de salvarnos ni aun cumpliéndola completamente.
¿La Gracia anula la Ley?
La Gracia no anula la Ley como muchos lo declaran, Jesucristo mismo lo confirma cuando dice: “No he venido a abolir la Ley sino a cumplirla”, Mateo 5:17.
La importancia de la Ley de Dios
La importancia de la Ley de Dios es grande porque sin ella, ni la gracia ni la misericordia de Dios te salvarán el día del Juicio.
La Salvación y la Ley
La Salvación y la Ley están ligadas, porque aunque no somos salvos por obras, la Ley nos muestra el pecado para poder arrepentirnos del mismo.