
Tenemos que Ser Testigos de Dios (Image by Gerd Altmann from Pixabay)
El principal objetivo para Dios crearnos, fue el de darlo a conocer. Es por eso que tenemos que ser testigos de Dios. ¿Qué dice la Biblia?
Dios nos ha amado profundamente desde siempre, y lo ha plasmado en muchos de los textos a través de las Escrituras. Veamos cuán hermosamente lo expresa en Isaías 43:4 cuando dice: «Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé».
Sí, Dios nos ha amado, aún desde antes de que exitiéramos, pero Él también demanda algo de nosotros, y es no sólo que le amemos, sino que demos testimonio de Él.
Tenemos Que Ser Testigos de Dios
En Isaías 43:10 lo expresa con estas palabras: «Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis, y creáis y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios alguno, ni lo será después de mí.»
Esta es una seria advertencia de Dios, con respecto a las intenciones de adoración que desde el principio de los tiempos ha tenido satanás. Nosotros, que hemos sido escogidos por Él, tenemos que darle toda la Gloria y toda la Honra. «Porque nosotros somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciemos las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable», 1 Pedro 2-9.
Ya que hemos sido creados por Dios para ese propósito eterno, debemos cumplirlo. Dice en el versículo 43:21: «Este pueblo he creado para mí, y mis alabanzas publicará». Y dice también: «Vosotros pues, sois mis testigos, dice Jehová, para darlo a conocer, que Él es Dios», Isaías 43:12. Sin embargo, tristemente, los israelitas se rebelaron contra Dios y fueron finalmente castigados. Que no nos pase eso hoy también a nosotros.
Cómo Ser Testigos de Dios
Bueno sí, tenemos que ser testigos de Dios, pero cómo lograrlo? ¿Cómo podemos verdaderamente ser testigos de Dios? En primera instancia, conociéndolo íntimamente a Él para poder reflejar su carácter. Porque no podemos imitar o reflejar a alguien que no conocemos.
Y para conocerlo íntimamente tenemos que estudiar su Palabra y buscarlo fervientemente en oración constante. Y finalmente someternos a su Voluntad con el fin de ser transformados por el Espíritu Santo, porque sin transformación no hay nada. No podemos ser testigos de Dios, si seguimos viviendo al estilo del mundo.
Entonces si queremos ser testigos de Dios, tenemos que ser transformados en nuevas criaturas en Cristo Jesús. ¿Quieres en verdad ser testigo de Dios? Yo te invito a serlo y créeme que es un verdadero privilegio
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.
Un sitio para reencontrarte con Dios
Cristianismo y otros temas de interés
Blog para jóvenes cristianos
Un lugar para reflexionar juntos....
Mensajes predicados por Juan Manuel Montané
Comentarios recientes