
Quién Le Ha Dado el Poder a Satanás para Triunfar (Image by Stefan Keller from Pixabay)
Todos sabemos que satanás es un enemigo muy poderoso. ¿Pero quién le ha dado a satanás el poder para triunfar? Lo veremos a continuación.
Dios quería que el hombre conociera el bien por experiencia y el mal por referencia, pero lamentablemente por la desobediencia desde el jardin del Edén (Genesis 3:1-6), hemos tenido que conocer el mal por experiencia.
El árbol prohibido era la prueba de amor de Dios para el hombre y la prueba de amor del hombre era obedecerle a Dios.
Sin embargo, el hombre le desobedeció y todo cambió; y debido a que la maldad ha ido creciendo, el bien se ha ido perdiendo tanto, que casi solo podemos tener el bien como referencia en vez de poder experimentarlo, pero todo gracias a satanás.
Quien Le Ha Dado el Poder a Satanás para Triunfar
Satanás como ángel caído tiene poder, porque desde que fue creado como ángel de luz ya tenía cierto pero limitado poder, y al rebelarse contra Dios, fue expulsado del cielo hacia la tierra (Apocalipsis 12:7-9).
Dios no quiso exterminar a satanas, para dejarlo como la prueba fehaciente del mal, y de lo que le puede pasar al hombre si se aleja de Dios.
¿Pero si su poder es limitado, quién le ha dado tanto poder a satanás? ¿A que se debe entonces que pueda hacer tanto mal? El diablo tiene el mismo poder que los otros ángeles creados, solo que ahora no trabaja para Dios sino para si mismo.
Aún así su poder es muy limitado, porque hay muchas cosas que no puede hacer, como estar en todas partes o leer la mente del hombre, poderes que sólo Dios puede tener.
Sin embargo, es el mismo hombre quien le ha dado el poder, porque al desobedecerle a Dios, inmediatamente se está poniendo en las filas del enemigo de Dios y también del nuestro. El diablo ha logrado ganar mucho terreno entre la raza humana, desde que se sacó a Dios de los hogares e instituciones, y por ende de los corazones de la gente.
El hombre desde entonces ha tenido su corazón, mente e intereses secuestrados por satanas, aceptando y siguiendo sus insinuaciones porque nadie es capaz de enfrentar a tan astuto enemigo sin el poder de Dios.
Por eso dice el apóstol Pablo que «nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes», Efesios 6:12.
Es un poder sobrenatural que se alimenta de nuestras debilidades y miedos para dañarnos y destruirnos, sobre todo cuando estamos alejados de Dios, porque sin Dios, estamos completamente desprotegidos e indefensos.
¿Y cómo lo hace? Usando a aquellos que por estar también alejados de Dios han perdido todo principio ético y moral, y a través de estos, manipulados por él, hace el mal a otros. Pero además, tiene todo un ejército de ángeles también perversos que le ayudan en la magna tarea de dañar, que consiste en robar, matar y destruir (Juan 10:10).
Porque recordemos que fue una tercera parte de los ángeles creados, los que fueron expulsados del cielo por su desobediencia y rebeldía. Y todos ellos habitan con nosotros hoy.
Como Resistir al Diablo
Satanás siempre ha querido nuestra destruccion, y de todo lo que encuentre a su paso y por eso no descansa en la tarea para lograrlo.
Es persistente pero muy sutil, porque sabe que si se presentara abiertamente le resistiríamos de inmediato.
El diablo conoce mejor que nadie las limitaciones de su poder y por eso actúa con sigilo, con engaños y trampas, y es en eso que radica su éxito con muchos.
Es por eso también que la Biblia habla tanto de velar y orar sin cesar (Mateo 26:41, Marcos 13:33, 1 Tesalonicenses 5:17), para que no nos encuentre dormidos ni desprevenidos.
Como hijos de Dios debemos estar muy alertas para resistir a tan astuto enemigo y poder discernir sus trampas, pues ante el, quien baje la guardia pierde, porque es persistente y muy perseverante.
¿Y cuál es la clave para vencerlo? Estar aferrados a Dios. Lo dice la Biblia; «Someteos pues a Dios, resistid al diablo, y huirá de vosotros», Santiago 4:7.
Satanás sabe que no puede hacer nada a quienes estamos con Cristo, y es por eso que debemos permanecer firmes con el Señor, porque como El mismo dijo, «sin Él nada podemos hacer», Juan 15:5.
Nuestras armas más poderosas para permanecer en Cristo son, el asiduo estudio de su Palabra y la ferviente y sincera oración. Así que no desmayemos ante las tentaciones frecuentes de satanás, sino que persistamos en oración y ruego para que el Señor en su infinita misericordia nos proteja del mal.
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