
Cómo Será el Día del Señor
La Biblia habla mucho acerca del gran día del Señor o día de retribución. Entonces cómo será el día del Señor? Lo veremos según la Biblia.
Todo el Antiguo Testamento habla enfáticamente acerca del día del Señor haciendo referencia a la retribución que todos los seres humanos recibiremos por nuestras obras a nuestro paso por la tierra. Aún el apóstol lo menciona en 2 Pedro 3:10 de la siguiente manera: «El día del Señor vendrá como ladrón en la noche. Todo será derretido y quemado; y la tierra quedará como un lago de fuego».
Pero es poco probable que la gente sepa o quiera saber al respecto, porque el mundo lenta pero inexorablemente ha perdido su rumbo. Todos de una manera u otra hemos desviado el camino y nos hemos alejado de los propósitos de Dios, lo que colmará finalmente la paciencia y la misericordia del Creador. Veamos como lo describe Isaías 24:5:
«La tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados». Es la descripción perfecta de la sociedad de hoy, que cada vez se rebela más, y se pone peor. El mundo vive como quiere, pensando solo en sus deleites; el mundo vive sin Dios ni ley.
No escuchan y no creen las advertencias de Dios, que aunque no las ha hecho con voz audible, lo ha hecho a través de sus profetas; en su tiempo a través de Cristo, y hoy a través de su Santa Palabra. Dios no habla, es verdad, y muchos se preguntan acerca del silencio de Dios sobre las cosas espantosas que acontecen en la actualidad. Pero Dios no habla más, porque Él ya habló y ahora solamente observa y toma nota de cada uno de nuestros actos.
Dios desde el inicio de los tiempos ha dado muestras de querer reconciliarse con la humanidad, pero siempre el hombre se ha rebelado contra Él. Aún finalmente y como último recurso mandó a su Hijo a morir por todos para salvarnos, pero la mayoría persiste en vivir en desobediencia a Él.
La misericordia de Dios está todavía vigente, y su Gracia disponible para todo aquel que quiera ponerse a cuentas con Él, pero un día no muy lejano, esa oportunidad se acabará, y ya no habrá misericordia sino solo castigo, destrucción y caos. El dice así; «Desde el siglo he callado, he guardado silencio, y me he detenido; pero daré voces como la que está de parto; asolaré y devoraré juntamente», en el momento indicado actuaré».
Cómo Será el Día del Señor
¿Entonces, cómo será el día del Señor? Veamos cómo lo describe el libro de Sofonías 1:14-18: «Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí el valiente. Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento, día de trompeta y de algazara sobre las ciudades fortificadas, y sobre las altas torres. Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol. Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra«.
Ciertamente el tan mencionado Gran Día del Señor en la Biblia, es en sí el día de su ira contra todos los impíos. Es el día en que retribuirá a todos aquellos que no quisieron aceptar su Misericordia, su Gracia y su Salvación. Porque aunque “El es tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la transgresión, de ninguna manera tendrá por inocente al culpable», Números 14:18.
Dios ha sido muy paciente con la humanidad, pero la paciencia de Dios está llegando a su límite, y todos aquellos que no se quieran arrepentir, dejando el pecado atrás y acogerse al maravilloso plan de Salvación a través de Cristo, correrán con la peor de las suertes en el día de la ira de Dios. Ningún impío podrá estar en su presencia sin ser destruido.
¿Y quiénes son los impíos? En realidad todos lo somos, pero si aceptamos el sacrificio de Jesús, nos sometemos a su Voluntad y obedecemos sus mandamientos, dejándonos moldear por el Espíritu Santo, podremos mirarlo cara a cara sin miedo y sin vergüenza, y podremos entonces partir con El, porque estaremos listos para ocupar un lugar especial en el Reino de los Cielos. Esa será la condición para no ser destruidos en aquel día, el mismo día del regreso de Jesús.
Será el Día de la ira de Dios contra los impíos, y el día de regocijo para los redimidos. ¿De qué lado querrás estar tu? Todo dependerá de cómo sea tu vida aquí y ahora. Si quieres pasar la eternidad con Cristo, tendrás también que vivir con Él aquí en la Tierra, pero nadie será obligado a tomar una decisión, solo tú puedes hacerlo.
Pero debemos recordar siempre las palabras de Jesús cuando dijo: «El que no está conmigo está contra mí», Mateo 12:30, de tal manera que si rechazamos a Cristo, estamos del bando del enemigo, y así mismo será nuestra suerte en el día del Señor.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la mejor manera de llevar el evangelio a todo rincón.
Un sitio para reencontrarte con Dios
Cristianismo y otros temas de interés
Blog para jóvenes cristianos
Un lugar para reflexionar juntos....
Mensajes predicados por Juan Manuel Montané
Comentarios recientes