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Qué Significa Sembrar para la Carne

Qué Significa Sembrar para la Carne

Qué Significa Sembrar para la Carne (Image by congerdesign from Pixabay)

Dice la Biblia que el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción. ¿Pero qué significa sembrar para la carne? Lo veremos ahora.

Veamos lo que dice el apóstol Pablo: «No os engañéis; Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna», Gálatas 6:7-8.

Qué Significa Sembrar para la Carne

¿Pero qué significa sembrar para la carne? Sembrar para la Carne es todo lo contrario a sembrar para el espíritu, es decir, que sembrar para la carne es satisfacer todos nuestros deseos carnales egoístas. Sembrar para la carne es satisfacer y engrandecer nuestro YO, dejando de lado los intereses de Dios y nuestros deberes para con Él.

Es servir al YO en vez de servir al Creador, a quien debemos todo lo que tenemos y a quien tenemos que obedecer. Es por eso que si queremos sembrar para el Espíritu, para obtener las bendiciones de Dios y prepararnos para la eternidad, tenemos que aceptar los requerimientos de Dios.

Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz y sígame«, Mateo 16:24. Para tomar la cruz de Cristo, debemos dejar de lado la injusticia y la maldad, además de todo deseo mundano, que nos impida obedecer a Dios. Negarnos a nosotros mismos y abstenernos de todo deseo carnal, es sembrar para el Espíritu, pero satisfacer todo lo que deseamos, es sembrar para la carne.

Y cuando nos dejamos llevar por nuestros impulsos y deseos, sin pensar en las consecuencias, es obvio que eso nos llevará a la ruina total, a la corrupción y a una vida eterna sin Dios, que será el peor castigo de cualquier ser humano. Porque seguir nuestros impulsos y deseos es dejarnos llevar por el corazón y dice la Biblia que «engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso», Jeremías 17:9.

Desde la caída del hombre en el Edén, todos sin excepción traemos adentro el chip del egoísmo, el pecado y la maldad, que fue la semilla que satanás puso en nuestro ser. Sin embargo, y aunque el diablo logró de ese modo distorsionar nuestra identidad en Cristo, muy adentro de nuestro ser todos tenemos la esencia de nuestro Creador y es a través de Cristo que la podemos restaurar, pero tenemos que seguirlo a Él.

La vida cristiana es una vida de abnegación y de servicio a Dios y al prójimo. Es renunciar al mundo, sus entretenimientos y placeres, porque el mundo es contrario a Dios, y las cosas del mundo no provienen de Dios sino de satanás, su gran artífice. Ya lo dice el apóstol en 1 Juan 2:15-17 al expresar lo siguiente:

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre».

Cuando deseemos hacer algo que a nosotros nos gusta, antes de hacerlo pensemos si con eso vamos a glorificar a Dios o si Cristo lo haría. Si una vez analizado llegamos a la conclusión de que Cristo sí lo haría, entonces podemos hacerlo porque eso agradará al Padre; de lo contrario evitemos hacerlo porque deshonraremos a Dios y en cambio estaremos honrando a su adversario que es también nuestro enemigo.

Muchas personas dicen que no les queda tiempo para estudiar la Palabra de Dios, pero cuánto tiempo le están dedicando a las redes sociales, YouTube, el cine, la televisión, etc? Ese es tiempo perdido para nuestra edificación y preparación para el cielo. Con eso no glorificamos a Dios. ¿Además, crees tu que Jesús desperdiciaría su valioso tiempo en estas cosas si estuviera hoy en la tierra? Claro que no.

Cristo fue enfático al decir: «El que no renuncia a todo lo que posee, no merece ser mi discípulo», Lucas 14:33; porque seguir a Cristo es renunciar al mundo de manera drástica. No podemos decir que amamos a Dios y que seguimos a Cristo si seguimos viviendo como el mundo lo hace, porque Dios nos exige santidad, y santidad significa separarnos para Dios, aunque vivamos en el mundo.

Renunciar a todo es dejar de lado todas aquellas viejas costumbres que no agradan a Dios y que nos alejan de Él. Los verdaderos cristianos tenemos una nueva vida en Cristo donde las cosas mundanas y las banalidades de la vida no pueden tener cabida.

No podemos amar a Dios y al mundo porque eso significaría tener un corazón dividido que no es aceptado por Dios. Cristo también dijo: «El que no está conmigo, está contra mí», Mateo 12:30. Así que si queremos pasar la eternidad con Cristo, no sembremos para la carne sino que sembremos para Dios.

Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la mejor manera de llevar el evangelio a todo rincón.

2 comentarios el “Qué Significa Sembrar para la Carne

  1. Sergio Fuentes
    septiembre 9, 2023
    Avatar de Sergio Fuentes

    Dios los bendiga por este pan que ha sido dado. En el nombre q es sobre todo nombre. Sean benditos!. Amen.

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Esta entrada fue publicada en marzo 31, 2023 por en Conociendo a Dios y etiquetada con , .
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