
Cómo Saber Si una Doctrina Es Falsa
Existen innumerables doctrinas que dicen ser la verdad. ¿Pero cómo saber si una doctrina es falsa? Veamos qué dice la Biblia a continuación.
El diablo trabaja arduamente para confundir al mundo con falsas filosofías y doctrinas, y en especial para confundir a todos los que dicen llamarse cristianos. Pero si es así, entonces cómo podemos los verdaderos cristianos saber si una doctrina es falsa o verdadera, para no caer en la trampa?
Cómo Saber Si una Doctrina Es Falsa
Es verdad que el diablo es muy peligroso, pero Dios siempre nos enseña cómo evitar caer en sus garras. Dice en Juan 7:17 lo siguiente: «El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si quien habla lo hace por su propia cuenta».
Eso lo dijo Cristo refiriéndose a Él mismo, y eso también nos sirve como referencia para poder discernir en la actualidad quienes son los falsos maestros que enseñan teorías y doctrinas que no vienen de Dios.
Cuando una persona está dispuesta a someterse a Dios en todo y obedeciendo fielmente sus principios entonces el Espíritu Santo se encargará de mostrarle la verdad, porque «el Espíritu Santo solo les es dado a quienes le obedecen«, según dice en Hechos 5:32.
Pero todas aquellas personas que son más del mundo que de Dios, serán fácilmente engañadas por satanás, porque al no estar conectadas con el Señor, no tendrán la sabiduría divina que es la que nos permite discernir entre el bien y el mal.
Porque no han desarrollado los sentidos espirituales, pues estos solo se pueden desarrollar mediante una estrecha relación con Dios, y la presencia del Espíritu Santo en nosotros. Pero además, quien no esté dispuesto a obedecer a Dios, le está dando la espalda y se deslinda también de su protección.
Es por eso que existen tantas doctrinas y también es por esa razón que existen tantos cristianos engañados y perdidos. Porque el cristianismo de hoy es tan frívolo al estar tan absorbido por el mundo que tienen su discernimiento embotado. Bien lo dijo el Señor desde muchísimo tiempo atrás en Mateo 13:15. Pero veamos ahora lo que dice el apóstol en Juan 3:19: «Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas».
Ese fue el problema del pueblo judío cuando vino el Señor, que ellos prefirieron seguir en la oscuridad y perversión del mundo porque eran del mundo, y sus obras eran frívolas y mundanas, de tal manera que no podían compaginar con las enseñanzas de Jesús, no lo pudieron reconocer como el Mesías anunciado por los profetas, y aun lo condenaron y lo mataron.
Pero ese mismo embotamiento espiritual sucede hoy ¿Quién quiere oír hablar de santidad, mientras el mundo ofrece tanto entretenimiento y diversión? Los placeres del mundo están en completa oposición a la vida de perfección y abnegación que nos exige Dios, y quién va a querer dejar de disfrutar la vida que tiene, para pensar en un mundo futuro que no conoce? Es obvio que muy pocos, porque satanás es el que tiene al mundo totalmente obnubilado y felizmente condenado, aunque ellos no quieren creerlo.
El hombre natural está muy acostumbrado a creer solamente en lo que puede percibir físicamente a través de sus sentidos, y por lo tanto jamás podrá discernir las cosas de Dios, ya que son espirituales, y las cosas de Dios solo pueden discernirse por medio del Espíritu.“El que es de Dios, puede oír las palabras de Dios», (Juan 8:47); pero quien está alejado de Dios, no acepta ni puede comprender sus verdades.
Por esto el mundo no las oye, porque el mundo no es de Dios sino de satanás, desde la desobediencia de Adán y Eva. Recordemos que nuestros primeros padres perdieron el dominio sobre la tierra, cediéndosela a satanás desde entonces.
En conclusión existe una única manera de saber si una doctrina es falsa, y es manteniendo una perfecta conexión con Dios basada en la obediencia a sus principios, en el estudio consistente de su Palabra y en la oración ferviente. Dios está siempre dispuesto a guiarnos y a cuidarnos, pero todo dependerá de qué tan fieles seamos a Él, y de qué tan dispuestos estemos, de someternos a su santa voluntad.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la mejor manera de llevar el evangelio a todo rincón.
Un sitio para reencontrarte con Dios
Cristianismo y otros temas de interés
Blog para jóvenes cristianos
Un lugar para reflexionar juntos....
Mensajes predicados por Juan Manuel Montané
Comentarios recientes