
La Vida Abundante que Nos Ofrece Cristo
Cristo vino a ofrecernos una vida abundante, pero existen unas condiciones para obtenerla y lo veremos a continuación.
Si somos cristianos, si somos el pueblo escogido por Dios, somos únicos, y tenemos que estar muy por encima de todas las cosas terribles que pasan en este mundo.
La Vida Abundante que Nos Ofrece Cristo
Cristo vino a ofrecernos una vida abundante, y eso significa que a pesar de todas las dificultades que tengamos que enfrentar en este mundo convulsionado y cruel, su poder y su protección estarán con nosotros para ayudarnos a sobrellevarlas de la mejor manera posible.
Cristo dijo antes de partir de este mundo: «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra, por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén», Mateo 28:18-20.
Estos versículos encierran un profundo mensaje y una gran promesa del Señor para nosotros, pero veamos a grandes rasgos lo que Cristo nos quiso decir, porque estas palabras no fueron solo para sus discípulos, sino también para nosotros hoy, los discípulos del fin de los tiempos.
La Promesa de una Vida Abundante
La promesa es que estará con nosotros TODOS LOS DIAS, es decir, siempre, a toda hora, y en todo momento de nuestra vida; ¿Cómo? Apoyándonos, cuidándonos, guiándonos, protegiéndonos y consolándonos.
¿La condición para que eso suceda? Estar trabajando en su obra, porque dice: «Id, y haced discípulos a todas las naciones, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado».
Esa es la vida abundante que Cristo nos ofrece a todos sus siervos; los que estemos trabajando en favor del evangelio. Los que tengamos amor y compasión por los perdidos, para mostrarles que hay una esperanza en Cristo Jesús.
Que a pesar de todo lo turbio y degradante de este mundo, existe uno mejor al que todos podemos acceder si nos entregamos por completo a Cristo, nuestro amado Salvador.
Jesús promete estar con nosotros siempre, si estamos haciendo lo que Él nos ha mandado a hacer, porque si somos salvos, si creemos por fe que Cristo nos ha liberado del pecado y que pronto estaremos con Él en el cielo, entonces tenemos que estar compartiendo el evangelio a toda criatura.
La misión de todo cristiano comprometido y fiel seguidor de Cristo es ser su embajador en la tierra, trabajando arduamente por la Salvación de la humanidad que perece en medio de tanta incertidumbre y tanta oscuridad.
¿Cuántos seres mueren en el mundo sin conocer a Cristo ni su promesa de Salvación? Miles, y nuestro deber como cristianos, es que por lo menos unos cuántos como mínimo, sepan la verdad a través de nosotros.
Por tanto, es nuestro deber difundir esta maravillosa verdad que hoy conocemos, porque además, Dios nos pedirá cuentas, si no lo hacemos. Esa maravillosa verdad que conocemos, y por medio de la cual podemos arrebatarle muchas almas a satanás, si nos proponemos a hacerlo.
Vida Abundante a Través de la Obediencia
La Vida Abundante que Cristo nos ofrece se traduce en una infinita paz en medio de las dificultades y en un inconmensurable gozo en el Señor a pesar de las mismas ¿Pero cómo se puede alcanzar eso? Jesús lo dijo en Juan 15:9-11 con estas palabras:
«Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido».
Es el amor de Cristo la clave fundamental para gozar de una vida abundante. Es su amor el que nos respalda y el que puede satisfacer todas nuestras necesidades físicas y espirituales.
Es el amor de Cristo el que suple cabalmente todo en nuestra vida, un amor que se refleja a través de nuestra obediencia a sus preceptos y mandamientos. Es el amor de Cristo el que puede mantenernos en pie en medio de tanta adversidad.
Y es también ese infinito amor de Cristo el que nos protege de las artimañas de satanás. Resumiendo llegamos a la conclusión de que haciendo lo que Jesús nos ha mandado, obtendremos amor, gozo, paz y esa maravillosa vida abundante que solo podemos vivir a través de nuestro amado Salvador.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar el evangelio a todo rincón.
Un sitio para reencontrarte con Dios
Cristianismo y otros temas de interés
Blog para jóvenes cristianos
Un lugar para reflexionar juntos....
Mensajes predicados por Juan Manuel Montané
Comentarios recientes