Lo Que Significa Ser el Pueblo de Dios

Lo que significa ser el pueblo de Dios
Ser el pueblo de Dios tiene un gran significado para los cristianos, pero implica grandes responsabilidades con Dios. Veamos cuáles son.
Fue Israel, en primera instancia el pueblo escogido por Dios, y lo sigue siendo, aunque muchos de ellos no creen ni aceptan a Cristo como el Mesías, ni tampoco como el Salvador del mundo, pero un día lo aceptarán, y ellos también por Cristo serán salvos, porque lo dice la Biblia en Romanos 11:25-26.
Sin embargo, y aunque fue Israel el pueblo escogido, Dios, gracias a su infinita misericordia decidió extender sus fronteras a todo aquel que estuviera dispuesto a entrar en un pacto sagrado con Él.
Lo Que Significa Ser el Pueblo de Dios
Es verdaderamente maravilloso para los cristianos haber sido escogidos para ser el pueblo de Dios. ¿Pero comprendemos de verdad lo que esto significa? Ser el pueblo escogido por Dios o ser el pueblo de Dios, significa obtener grandes beneficios de parte de Dios para nosotros, pero implica también grandes responsabilidades de nosotros para con Él.
Porque al aceptar ser el pueblo de Dios, estamos aceptando el gobierno de Cristo en nuestras vidas y nuestro completo sometimiento a sus normas y preceptos, porque Él es el soberano y nosotros sus seguidores.
En el libro de Deuteronomio 28:9 dice así: “Te confirmará el Señor por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares sus mandamientos y anduvieres en sus caminos”.
Es verdad que Dios ha ampliado sus fronteras, pero también ha puesto condiciones para aceptarnos como su pueblo. No tenemos que ser judíos pero sí tenemos que guardar sus mandamientos y andar en sus caminos, porque es además la forma como le demostramos respeto y amor.
Jesucristo lo dijo en Juan 14:21 al expresar lo siguiente: “El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre; y yo lo amaré y me manifestaré a él”.
Jesucristo dio su vida por amor a nosotros y nosotros debemos obedecerle por amor a Él, pero además, en agradecimiento por su sacrificio y su perdón. Debe ser algo recíproco, porque es un pacto sagrado entre Dios y nosotros y en los pactos hay compromiso de ambas partes, no solamente de una.
Jesucristo dio su vida por nosotros, para salvarnos del castigo eterno por el pecado, pero eso le da el derecho a gobernar nuestras vidas y a nosotros el deber de vivir para Él. No es opcional, si quieres beneficios, cumple con tus deberes, porque detrás de todo derecho siempre hay un deber.
Lo dice en Romanos 14:9: “Porque para esto mismo Cristo murió y resucitó: para ser Señor de los vivos y de los muertos”.
Lo que sí es opcional, es aceptarlo o no. Dios no obliga a nadie, pues si lo hiciera iría en contra de sus propios principios, porque Él nos dio libre albedrío. Pero si no quieres someterte a Cristo ahora, entonces deberás someterte a las consecuencias el día del juicio, “porque cada uno de nosotros tendrá que rendir cuentas a Dios de sí mismo” (Romanos 14:12). Y en el libro de Juan 3:36 dice lo siguiente: «El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él».
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Consta de 9 cortos capítulos que demuestran, cómo puede cambiar la vida de alguien cuando se atreve a creerle a Dios. Cómo con Dios podemos pasar de la total derrota, a la rotunda victoria. Ese fue mi caso. Espero que pueda ser de edificación y bendición para muchos, porque esa fue la intención al escribirlo. Bendiciones para todos.
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Agradecido con el Señor Jesucristo por las maravillas que hizo, hace, y hará.
A ÉL LA GLORIA …. BENDICIONES
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