Por qué seguir a Jesus. com

Un sitio para reencontrarte con Dios

Mis Deberes Con Dios

Mis deberes con Dios

Mis deberes con Dios

Todos tenemos deberes con Dios, pero el cumplirlos, no debe ser una carga.  Descubre cómo hacer que tales deberes sean todo un placer.  
Todos tenemos deberes que hay que cumplir y el hacerlo, se puede convertir en una pesada carga para nuestra vida, más aun si tales deberes tienen que ver con Dios.
Los deberes con Dios pueden llegar a convertirse, más que una carga, en una tarea imposible de cumplir en nuestras limitadas fuerzas humanas, porque nuestros deberes con Dios implican un cambio radical de conducta, para lo cual no estamos preparados y que por supuesto jamás podremos llegar a lograr.
Es por eso que muchos que recién deciden seguir a Cristo, terminan renunciando fácilmente y regresan al mundo en peores condiciones que las que salieron, con el agravante de que ya llegan resentidos hacia Dios, por haberles exigido una magna tarea imposible de alcanzar.
Sin embargo, hay que entender que Dios es un Dios de Sabiduría y Justicia. En su Sabiduría puede comprender que para nosotros es imposible lograr tales metas de santidad y en su Justicia sabe que no nos puede exigir algo que no podemos alcanzar.
Entonces, si lo anterior es cierto, se contradice Dios cuando dice en su Palabra, 1 Pedro 1:16, “Sed santos porque yo soy santo”? No, para nada, ambas afirmaciones son ciertas. Dios si nos demanda santidad, pero conociendo nuestra limitada condición humana, Él nos ofrece las herramientas para lograrlo fácilmente. Veamos cómo.
Mi primer deber para con Dios es seguir a Cristo
Cuando decidimos seguir a Cristo, aunque es nuestro primer deber para con Dios, debemos hacerlo por convicción, no por obligación y lo hacemos con base en unos lineamientos claros que son arrepentirnos completamente de nuestros pecados y someternos a Jesucristo poniendo nuestra fe en Él.
Cuando hablamos de poner nuestra fe en Cristo, hablamos de seguirlo fielmente, de creer en Él, de estar plenamente convencidos de que lo que Él nos ofrece es mejor que lo que nos da el mundo, de tal manera que estaremos dispuestos a dejar el mundo por seguirlo a Él, a estudiar su Palabra y a someternos a su señorío.
Pero tenemos que estar convencidos de esto, o de lo contrario no va a funcionar, porque solamente cuando estamos convencidos de algo, es que tenemos la plena disposición de seguirlo, renunciando a todo aquello que vaya en su contra pues cuando se elige algo o a alguien, se hace por decisión propia y simplemente se renuncia al resto. Así pues, seguir a Cristo es renunciar al mundo. A ese mundo que pertenecíamos antes y que no conduce a nada sino al pecado, porque quien es amigo del mundo es enemigo de Dios.
Una vez convencidos de querer hacerlo, ponemos nuestra fe en Jesucristo, sometiéndonos a su santa Voluntad, entregándole todo nuestro ser, nuestro corazón y nuestra mente, para que sea Él quien comience a actuar a través de nosotros.
Es depender completamente de Él, porque es la liberación del Espíritu Santo dentro de nosotros la que hace posible nuestra vida cristiana. Es la presencia activa de Dios en nuestro interior reflejando su imagen a través de nuestros actos cotidianos.
No se trata de esforzarnos por cumplirle a Dios, tarea imposible de lograr. Se trata de permitir a Dios obrar a través de nosotros, porque los recursos necesarios para cumplir su Voluntad, no se hallan en nuestra identidad, sino en la identidad y el poder de Dios que están en nosotros.
Así pues, una vez ponemos nuestra fe en Cristo y nos somentemos a su Voluntad, el Espiritu Santo entra a morar en nosotros y no nos cuesta cumplir a cabalidad sus mandamiento, porque el Espíritu Santo no solamente nos da la convicción de pecado, sino que nos capacita para dejar de pecar.
La vida cristiana es una carrera que debemos seguir “puestos los ojos en Cristo el autor y consumador de la fe” como dice en Hebreos 12:2. Esto significa que es el mismo Jesucristo quien genera en nosotros la convicción de seguirlo, pero es Él también quien nos ayuda a efectuar dicha carrera y a consumarla con éxito hasta el final, si estamos dispuestos a permitírselo, como lo dice en Filipenses 1:6 “el que comenzó tan buena obra en nosotros la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús”.
Mis Deberes Con Dios
Como vemos, la clave de servirle a Dios no tiene tanto que ver con dedicarnos a Él, esforzándonos sobremanera en vivir para Él, pues en nuestra limitada condición humana contaminada por el vicio y el pecado, es bastante extenuante lograrlo, sino en morir a nosotros, morir al yo y a nuestra independencia o autosuficiencia, sometiendo por completo nuestra voluntad a la suya,  y confiando plenamente en su poder para “darnos tanto el querer como el hacer según su buena voluntad”, (Filipenses 2:13).
Mis deberes con Dios jamás deben ser extenuantes o estresantes. Por el contrario, mis deberes con Dios deben ser relajantes y placenteros, porque esa es su Voluntad, que disfrutemos de una estrecha relación con Él, de una dependencia total a su Voluntad y de todos los beneficios que esto conlleva.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.

Cuando le crees a Dios (Ya a la venta)

Cuando le crees a Dios

Consta de 9 cortos capítulos que demuestran, cómo puede cambiar la vida de alguien cuando se atreve a creerle a Dios. Cómo con Dios podemos pasar de la total derrota, a la rotunda victoria. Ese fue mi caso. Espero que pueda ser de edificación y bendición para muchos, porque esa fue la intención al escribirlo. Bendiciones para todos.

Versión Kindle $4.99 para bajar directamente a tu celular, tu tableta o tu computador, desde cualquier parte del mundo. O versión en papel, $ 6.99 para México y Estados Unidos.

Un comentario el “Mis Deberes Con Dios

  1. sistemas99
    octubre 17, 2016
    Avatar de jaimbenyisrael

    Deu 30:10 «Sin embargo, todo esto sucederá sólo si prestas atención a lo que YAHWEH tu Elohim dice, para que obedezcas sus mitzvot y regulaciones que están escritas en este libro de la Toráh, si te vuelves a YAHWEH tu Elohim con todo tu corazón y todo tu ser.
    Deu 30:11 Porque esta mitzvah que yo te estoy dando hoy no es muy dura para ti, no está fuera de tu alcance.
    Deu 30:12 No está en el cielo, para que necesites preguntar: ‘¿Quién irá al cielo por nosotros, la traerá a nosotros y nos la haga oír, para que podamos obedecer?’
    Deu 30:13 Asimismo, no está del otro lado del mar, para que necesites preguntar: ‘¿Quién cruzará el mar por nosotros, la traerá a nosotros y nos la haga oír, para que podamos obedecerla?’
    Deu 30:14 Al contrario, la palabra está muy cerca de ti – en tu boca, aun en tu corazón; por lo tanto, ¡lo puedes hacer![126]
    Deu 30:15 «¡Mira! Yo te estoy presentando hoy con, en una mano, vida y el bien; y en la otra, muerte y el mal –
    Deu 30:16 en que te estoy ordenando hoy amar a YAHWEH tu Elohim, a seguir sus caminos, y a obedecer sus mitzvot, regulaciones y estatutos; porque si lo haces, vivirás y aumentarás tus números; y YAHWEH tu Elohim te bendecirá en La Tierra que estás entrando para tomar posesión de ella.
    Deu 30:17 Pero si tu corazón se vuelve, si rehúsas escuchar, si eres atraído para postrarte delante de otros dioses y servirles;
    Deu 30:18 te estoy anunciando hoy que de cierto perecerás totalmente; no vivirás largo tiempo en La Tierra que estás cruzando el Yarden para entrar y poseer.
    Deu 30:19 «Yo llamo al cielo y la tierra para testificar contra ti hoy que yo te he presentado con la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Por lo tanto, escoge vida, para que vivas, tú y tu zera

    Me gusta

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en abril 3, 2015 por en Dios habla hoy y etiquetada con , .
Por qué seguir a Jesus. com

Un sitio para reencontrarte con Dios

Lumbrera

Cristianismo y otros temas de interés

Piensa en Dios

Blog para jóvenes cristianos

Blog para jóvenes cristianos

Un lugar para reflexionar juntos....

SOLTAR LA PALABRA

Mensajes predicados por Juan Manuel Montané