
Aprendiendo a Tratar a las Personas con Respeto (Image by Gerd Altmann from Pixabay)
Todos merecemos recibir y dar respeto, como Cristo nos enseñó. A continuación veremos cómo Aprender a tratar a las personas con respeto.
Jean Jacques Rousseau decía: “Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas”. Cuando decimos que los cristianos somos discípulos de Cristo y debemos comportarnos como El lo hacía; una de las cualidades más grandes que Jesús tuvo, es que trataba a cada ser humano con respeto, sea cual fuere su condición.
Recordemos cómo fue su proceder ante la mujer que fue sorprendida en el mismo acto del adulterio. Mientras todos la juzgaron, maltrataron y quisieron apedrearla, Él simplemente le dijo: «Ni yo te condeno. Vete y no peques mas», Juan 8:11. Jesús en verdad era el único que tenía derecho a juzgarla y aun así no lo hizo.
Sin embargo, gracias al pecado y a la falta de Dios en los corazones de la gente, el respeto no existe en las relaciones de hoy. No nos respetamos a nosotros mismos ni tampoco respetamos a los otros. El respeto es el nivel más alto en la escala de las relaciones humanas, y aunque gracias al pecado se ha perdido, con Cristo podemos aprender a darlo.
Aprendiendo a Tratar a las Personas con Respeto
El respeto se puede aprender a desarrollar y veremos aquí algunos interesantes pasos que nos pueden ayudar a valorar a otros basados en la dignidad que todos tenemos:
1. Aceptar la identidad de cada quien. No debemos mirar a las personas ni superiores ni inferiores a nosotros, pues cada ser es único, y merece el mismo trato digno que cualquier otro ser humano.
2. Inspirar confianza cuando nos dirigimos a otros. Debemos tratar de que las personas con las que compartimos se sientan cómodas con nosotros, como Jesús siempre hizo sentir a todos con los que compartía y se relacionaba.
3. Ayudar y ser empáticos con todos. Debemos tratar a todos con el mismo respeto y consideracion, sin hacer acepcion de personas, pues todos son obra del Creador y para Dios todos valemos por igual (Romanos 2:11)
4. Prestar atención cuando nos hablan. Es importante demostrar al otro que estamos interesados en sus problemas, opiniones, proyectos, dudas e inquietudes. Saber escuchar hace sentir muy bien al otro, porque le estamos dando la importancia que se merece y dándole a entender que nos interesa.
5. Expresar palabras de reconocimiento. Debemos valorar los talentos, el trabajo, y la ayuda que otros nos brindan. Valoremos la cantidad de esfuerzo y dedicación que han puesto en cualquier acción.
6. No tener prejuicios ni juzgar a priori a otros por algo que ha sucedido sin escuchar primero sus motivos o razones para actuar como lo hizo.
7. Mirar siempre las cosas positivas de las personas y no las negativas. A veces como seres humanos vemos más los errores que los aciertos. Y Jesús dijo: «¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? Mateo 7:3. «No juzguéis, para que no seáis juzgados», Mateo 7:1.
8. Reconocer y aceptar nuestros errores y pedir perdón cuando nos equivocamos. A veces es difícil, pero necesario.
9. Perdonar cuando nos ofenden, aun cuando quien lo hizo no pida perdón, porque Jesús dijo: «Si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas», Mateo 6:15.
Dios quiere que tengamos relaciones sanas y placenteras, y que nos tratemos todos con el debido respeto porque esa es su Voluntad. Pero si no aprendemos a tratar con respeto a las personas, difícilmente podremos vivir en armonía y paz, agradando siempre a Dios como debe ser.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.
Un sitio para reencontrarte con Dios
Cristianismo y otros temas de interés
Blog para jóvenes cristianos
Un lugar para reflexionar juntos....
Mensajes predicados por Juan Manuel Montané
Comentarios recientes