
La. Conexión con Cristo (Foto Pixabay)
Para permanecer firmes en nuestra Salvación tenemos que mantener también una permanente conexión con Cristo. Veremos cómo lograrlo.
La Conexión Con Cristo
Hemos dicho muchas veces en otros artículos la importancia de permanecer en Cristo para evitar las asechanzas del diablo y para mantenernos firmes en nuestra Salvación.
Y permanecer en Cristo es mantener también una permanente conexión con el gran Maestro, así como la rama tiene que estar unida al árbol para poder subsistir y dar buenos frutos. Porque si esa rama es retirada del tronco, al poco tiempo se seca y muere (Juan 15:5).
Del mismo modo nuestra conexión con Cristo tiene que ser firme e inalterable durante todos los días de nuestra vida, sin permitir que agentes externos nos distraigan del objetivo, o de lo contrario nuestra mente se disipará, nuestros pensamientos se dispersarán en la banalidades del mundo, y nuestra espiritualidad se debilitará fácilmente alejándonos muy sutil pero radicalmente del camino al cielo.
Beneficios de la Conexión con Cristo
Al conectarnos de manera permanente con nuestro Salvador, los beneficios son innumerables y mencionaremos solo algunos:
1. La conexión con Cristo transforma nuestra vida porque su esencia misma nos es transmitida a través de su Santo Espíritu (Ezequiel 36:27) Cualquiera que se conecte con el Salvador no puede ser igual a como era antes.
2. Adquirimos un nuevo corazón. Un corazón de carne, amoroso, tierno, solidario y compasivo (Ezequiel 36:26). Un corazón capaz de ayudar y servir desinteresadamente a los demás.
3. Nuestra mente se amplía y el discernimiento se desarrolla enriquecido por la sabiduría divina (Proverbios 1:7). Porque al andar en obediencia a Dios, El nos premia con su sabiduría.
4. Comenzamos a odiar el pecado y a tener sed por el conocimiento de Cristo y sus principios (Salmo 97:10). Odiamos el pecado porque comprendemos cuanto eso ofende a Dios.
5. Nos capacita para dejar de pecar. Dice en 1 Juan 3:6 lo siguiente: «Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido».
Porque al estar conectados con Él tenemos pocas tentaciones; pero cuando las tenemos, esa fuerza interior que hemos desarrollado a través del Espíritu Santo, nos impide caer en el pecado.
6. Nuestra imaginación se purifica porque dejamos de alimentar el alma de cosas mundanas que no edifican y que no agradan a Dios (2 Corintios 7:1).
7. Nos acerca a Dios. Después del pecado de Adán y Eva, se cortó el lazo de unión entre el hombre y el Creador. Pero con su sacrificio, Jesús nos trajo la reconciliación con el Padre, convirtiéndose así, en el único medio para que podamos llegar a Dios (1 Timoteo 2:5-6).
8. Nuestra consciencia se pone bajo la dirección divina. Significa que tanto nuestros pensamientos, nuestros actos y nuestra voluntad son puestos bajo el sometimiento a la Voluntad de Dios.
Y podríamos seguir hablando y hablando de todos los beneficios que produce conectarnos con Cristo, pero más que estudiarlos, lo mejor es experimentarlos.
Conéctate desde ya con Cristo y comienza a vivir todas las maravillosas bendiciones que el hacerlo nos trae. Pero además, podrás comprobar cómo el diablo pierde todo su poder para dañarte.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la mejor manera de llevar el evangelio a todo rincón.
Un sitio para reencontrarte con Dios
Cristianismo y otros temas de interés
Blog para jóvenes cristianos
Un lugar para reflexionar juntos....
Mensajes predicados por Juan Manuel Montané
Comentarios recientes