La Incredulidad Lleva a la Perdición

La incredulidad lleva a la perdición
Existen dos clases de incrédulos: Los incrédulos del mundo y los cristianos incrédulos que se cierran a la Verdad. Lo veremos a continuación.
Existen dos clases de incrédulos: Los incrédulos del mundo, es decir, todas aquellas personas que niegan creer en Dios, y los incrédulos cristianos, que de algún modo han oído de Cristo y dicen creer en Él pero no creen en la Verdad. Te parece confuso? Lo explicaré a continuación.
La incredulidad es mala bajo todo punto de vista, porque la incredulidad lleva a la perdición. Sin embargo, hay una incredulidad que es aun mucho más grave, y es la incredulidad de los cristianos que no quieren conocer la Verdad. ¿Cuál verdad? La Verdad que está en la Biblia, y por conveniencia o por comodidad prefieren creer lo que escuchan por ahí de líderes o pastores, que estudiar la Palabra de Dios. Viven de creencias, mas no de la Verdad.
¿Pero qué pasa con estos cristianos? Por qué si dicen ser seguidores de Cristo, si dicen llamarse cristianos, se niegan a estudiar las Escrituras y prefieren conformarse con lo que dicen sus pastores sin siquiera corroborar tales supuestas enseñanzas con la Palabra de Dios? Es simple, porque es más cómodo para ellos.
Porque los líderes de las iglesias no hablan de pecado, no hablan de que hay que cumplir los mandamientos de Dios, ni mucho menos de vivir en santidad, que son los requerimientos de Dios para alcanzar la eternidad. Tampoco hablan de la necesidad de dejar el mundo, y vivir para Dios.
Estos líderes solo les hablan de la bondad de Dios, y del amor, y de todo lo que Cristo nos da, pero jamás de la responsabilidad que nosotros tenemos con el Señor quien muy pronto vendrá a juzgarnos.
Es una doble conveniencia: el pastor habla de cosas bonitas sin exigencias para Dios, con el fin de que los feligreses no se le vayan de la iglesia, y los miembros de esta, felices de poder seguir viviendo como el mundo y creyéndose salvos. Bien lo menciona la Biblia en 2 Timoteo 4:3-4 al expresar lo siguiente:
“Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos”.
Dios castigará severamente a estos líderes mundanos que en nombre del Señor llevan a la gente a la perdición, pero los que los siguen, no tendrán ninguna excusa cuando tengan que enfrentar a Dios.
No podrán decir que el pastor los engañó y por eso se perdieron, porque aunque lo haya querido hacer, Dios nos ha dejado su Santa Palabra, y es nuestra obligación conocerla, para no dejarnos engañar. No habrá entonces excusa, porque Cristo volverá, pero ya no como Salvador, sino como Juez, y no habrá misericordia en el juicio de Dios.
La razón principal por la que estos cristianos son incrédulos de la Verdad, es porque simplemente no han entregado su vida por completo al Señor, y siguen aferrados al mundo, sin querer soltar su vida pasada. Pero Dios nos exige una entrega total. Cristo lo dijo en Mateo 16:24, “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”.
Negarse a sí mismo, significa negarnos a nuestros gustos, es decir, las cosas que antes hacíamos, dejar de creer en las cosas que antes creíamos, dejar de hacer, lo que antes hacíamos, etc, etc. Porque si seguimos haciendo y seguimos creyendo en las cosas que el mundo hace y cree, entonces no hemos creído de verdad en Cristo, ni tampoco somos salvos.
Porque la Biblia dice que para ser salvos debemos nacer de nuevo, y es un nacimiento en el Espíritu dejando la vieja vida atrás. Lo dice el apóstol Pablo en 2 Corintios 5:17, “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas”. Dice que TODAS las cosas son hechas nuevas, no dice que algunas, sino que todas.
Y Efesios 4:22-24 lo ratifica: “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”
La Incredulidad Lleva a la Perdición
A raíz de la terquedad de estas personas, los cristianos incrédulos, Dios permite que les pasen dos cosas muy interesantes que son:
1- Que “el Señor ciega sus ojos, y endurece sus corazones, para que no vean con los ojos, ni entiendan con el corazón, y se conviertan, y Él los sane”, dice en Juan 12:40. Es como una especie de castigo de Dios por su rebeldía.
2- Pero también hace, por Voluntad Propia que sigan embelesados con el mundo, para no conocer la Verdad, que una vez ya rechazaron, y permite que “el dios de este mundo ciegue su entendimiento, para que no les resplandezca la luz del evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios”, 2 Corintios 4:4.
Es por eso que por más que se les hable a estas personas del evangelio y se les muestre la Verdad con la Biblia en la mano, nunca lograrán creer, y seguirán cerrados en sus creencias mundanas. Es ahí donde podemos decir, que su incredulidad los llevará literalmente a la perdición.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.

Consta de 9 cortos capítulos que demuestran, cómo puede cambiar la vida de alguien cuando se atreve a creerle a Dios. Cómo con Dios podemos pasar de la total derrota, a la rotunda victoria. Ese fue mi caso. Espero que pueda ser de edificación y bendición para muchos, porque esa fue la intención al escribirlo. Bendiciones para todos.
Versión Kindle $4.99 para bajar directamente a tu celular, tu tableta o tu computador, desde cualquier parte del mundo. O versión en papel, $ 6.99 para México y Estados Unidos.
Comentarios recientes