Por qué seguir a Jesus. com

Un sitio para reencontrarte con Dios

Cómo Aprender a Sanar las Heridas

Cómo aprender a sanar las heridas

Cómo aprender a sanar las heridas (Foto-Gratis.es).

Los altibajos de la vida y las malas relaciones generan graves heridas que nos dañan y que tenemos que sanar. Veremos cómo lograrlo. 
La vida es como una carrera llena de obstáculos que tenemos que superar para poder continuar y entre los más grandes obstáculos se encuentran las relaciones de todo tipo, con amigos, compañeros de escuela y de trabajo, familiares, sentimentales, y en general.
Todas estas relaciones nos pueden afectar para bien o para mal, y muchas de ellas nos marcan de manera definitiva para toda la vida. ¿Pero donde empezamos a ser marcados? En el hogar, desde la más tierna infancia.
Muchos de los traumas y heridas que nos dañan nacen en el hogar con nuestros padres, en el entorno familiar. Traer hijos al mundo es una gran responsabilidad y lamentablemente no todos los padres están lo suficientemente preparados para criar a sus hijos.
Pero lo más interesante de todo esto es que los seres humanos vamos cargando de generación en generación, los traumas de los padres a los hijos, como una cadena interminable que tenemos que romper.
Si hoy estamos avocados a la tarea de criar y educar sanamente a nuestros hijos, tenemos que romper la cadena de traumas que hemos recibido de nuestros padres, para no descargarla sobre los niños, quienes no tienen la culpa de nada, y para esto tenemos primero que aprender a sanar nuestras propias heridas, pero cómo? Lo veremos a continuación.
Cómo Aprender a Sanar las Heridas
Sanar las heridas del alma es mucho más difícil que sanar las del cuerpo, porque en las del cuerpo nuestro organismo tiene su propio sistema curativo, mientras que sanar las heridas internas del pasado es un proceso difícil que tenemos que aprender.
Primero que todo hay que aclarar que solo Dios puede darnos la fuerza necesaria para sanar nuestras heridas y restaurar nuestro corazón, “Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar”, dice en Mateo 11:28.
Sin embargo, a veces las heridas son tan grandes que necesitamos cierta ayuda en el proceso. El proceso para sanar las heridas se puede dividir en cinco etapas:
1- La primera de ellas es definitivamente reconocer el problema y estar dispuesto a resolverlo. A este punto podemos decir que casi tenemos la mitad de la batalla ganada, porque una vez decididos, encontraremos más fácil la solución.
2- Luego lo más importante es buscar la ayuda necesaria para adquirir el conocimiento y lo logramos a través del pastor de la iglesia y eventos especiales que se hagan en ella, por ejemplo. Pero además,  leer libros especializados, ver videos, asistir a grupos de ayuda, seminarios y talleres, que sean cristianos, porque se basarán fundamentalmente en la Palabra de Dios.
3- Aplicar el conocimiento adquirido para sanar el corazón. Debemos primero aprender a conocernos para aplicar el nuevo conocimiento con el fin de sanar y poder cambiar todo aquello que nos está dañando.
4- Resolución activa ante los problemas, debilidades y fallas. Es actuar para mejorar. Nuestra mente está llena de emociones y recuerdos negativos y lo que tenemos que hacer es cambiar lo malo por lo bueno y lo logramos a través de la Palabra de Dios que es nuestro manual de vida.
Es aprender a cambiar el no puedo, por “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, Filipenses 4:13. En vez de pensar que no vales nada, recuerda que si estás en Cristo, eres “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, para anunciar las virtudes de aquel que te llamó de las tinieblas a su luz admirable”, 1 Pedro 2:9.
5- Alivio del dolor es cambiar toda la carga negativa por los recuerdos del pasado. Es la manera simple de confrontar esos recuerdos sin que nos afecten negativamente y sin que nos dañen. Es pensar que con Cristo, somos nuevas criaturas y que lo viejo ha de quedar atrás como lo dice Pablo en 2 Corintios 5:17.
Solo Cristo puede sanar nuestras heridas y darnos una nueva identidad pero para eso debemos establecer una relación íntima con Él, en constante oración y la frecuente lectura de su Palabra, dejando el pecado atrás y sometiéndonos por entero a su autoridad. Es el amor de Jesucristo el único que puede verdaderamente sanar las heridas del alma, de manera definitiva.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.

Cuando le crees a a Dios (Ya a la venta)

Cuando le crees a Dios

Consta de 9 cortos capítulos que demuestran, cómo puede cambiar la vida de alguien cuando se atreve a creerle a Dios. Cómo con Dios podemos pasar de la total derrota, a la rotunda victoria. Ese fue mi caso. Espero que pueda ser de edificación y bendición para muchos, porque esa fue la intención al escribirlo. Bendiciones para todos.

Versión Kindle $4.99 para bajar directamente a tu celular, tu tableta o tu computador, desde cualquier parte del mundo. O versión en papel, $ 6.99 para México y Estados Unidos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en agosto 21, 2016 por en Transformación en Cristo y etiquetada con , .
Por qué seguir a Jesus. com

Un sitio para reencontrarte con Dios

Lumbrera

Cristianismo y otros temas de interés

Piensa en Dios

Blog para jóvenes cristianos

Blog para jóvenes cristianos

Un lugar para reflexionar juntos....

SOLTAR LA PALABRA

Mensajes predicados por Juan Manuel Montané