Es Posible Dejar de Pecar

Es Posible Dejar de Pecar (Foto-Gratis.es)
Sí, claro que es posible dejar de pecar, no es tan difícil, pero solo con la ayuda de Cristo y su Santo Espíritu. Lo veremos a continuación.
No solamente es posible dejar de pecar, sino que es obligatorio, porque la Biblia dice que «sin santidad nadie verá a Dios» (Hebreos 12:14). Cuando verdaderamente nos convertimos en cristianos, esto significa que por voluntad propia escogemos seguir a Cristo renunciando al mundo, y lo hacemos por convicción porque comprendemos que esta nueva vida, no solo es mejor para nosotros bajo la óptica de Dios, sino que nos hace mucho más felices de lo que solíamos ser antes.
Pero creo que la principal razón por la que lo hacemos, es porque verdaderamente comprendemos que durante toda la vida hemos vivido ofendiendo al único Dios santo, real y verdadero, cuyo amor es tan grande que a pesar de toda esa maldad y perversión nuestra, quiso venir al mundo a morir por nosotros en la cruz del calvario.
Lo dice en Romanos 5:8, «Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros». A pagar con su propia vida el castigo que nosotros, irresponsables e indolentes pecadores debíamos haber pagado como algo justo. ¿Quién con un mínimo uso de razón no se arrepentiría y cambiaría de vida ante semejante prueba de amor de Dios por nosotros?
Sí, solamente quien alcanza a comprender todo esto es que decide también por amor seguir a Jesucristo, porque nuestro amor no es más que el reflejo del suyo por nosotros (1 Juan 4:18).
Es Posible Dejar de Pecar
Ahora viene la pregunta del millón. ¿Es posible dejar de pecar? ¿Si la misma Biblia dice que por naturaleza somos pecadores y que todos hemos pecado (Romanos 3:23), entonces cómo podríamos dejar de pecar? La respuesta es sí podemos, y lo único que necesitamos es enamorarnos de Dios.
Veamos un ejemplo muy simple y cotidiano. Cuando conoces a alguien que te agrada y te enamoras, comienzas a sentir diferente, a pensar diferente y aun a actuar diferente, porque sientes que esa persona llena tu vida. Todo el tiempo quieres estar con ella, la llamas, la buscas, la invitas a salir y el resto del mundo deja de existir para ti.
¿Alguna vez te ha pasado eso? Bueno, pues cuando conocemos a Cristo y nos convencemos de seguirlo, es porque en realidad Él ha tocado nuestro corazón de tal manera, que sucede exactamente igual que en el ejemplo.
Significa que nuestro corazón comienza a vibrar de tal forma por Jesús que queremos conocer más de Él, saber cómo piensa, cómo siente, qué le agrada y qué le desagrada, y entonces tenemos que recurrir a estudiar la Biblia, que es la única que encierra todas las verdades inequívocas y eternas sobre Dios.
Es por eso que solamente estando enamorados de Dios podemos dejar el pecado atrás y aunque es un deber dejar de pecar, no lo hacemos tanto por deber, sino por convicción, porque sabemos cuánto lo ofende, pero sobre todo porque ya no nos nace hacerlo.
En la Biblia vemos ejemplos de grandes hombres que se enfrentaron a tentaciones y no pecaron, y cuando analizamos sus vidas por lo que dice la Palabra, vemos como fueron hombres con una fuerte relación con Dios y un inmenso amor por Él. Ellos fueron José (Génesis 39:7-12) y Daniel (Daniel 3), solo por mencionar algunos.
Cómo dejar de pecar
Sin embargo, hay que reconocer que al decidir seguir a Cristo, no nos convertimos en santos de la noche a la mañana porque no es así. Tampoco basta estar enamorados de Dios para dejar de pecar por completo. Dejaremos algunas cosas muy fácilmente, pero otras nos van a costar mas, dado que nuestra naturaleza sigue siendo pecadora y fallaremos en algún momento gracias a ella.
El punto es que para dejar de pecar realmente, tenemos que nacer de nuevo en el Espíritu porque al nacer en el Espíritu, la simiente pura y santa de Dios entra a morar en nosotros y es así como alcanzamos victoria sobre el pecado.
Dice la Palabra de Dios en 1 Juan 3:9 lo siguiente: «Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios». Pero dice también en el vesículo 6, que «el que permanece en Cristo no peca y el que peca es porque no le ha conocido». Estas son afirmaciones bien radicales que indican que al nacer de nuevo y estar en estrecha relación con Dios, si podemos dejar de pecar, y no solo podemos sino que tenemos que hacerlo, si queremos pasar nuesytra eternidad con Cristo.
La clave entonces para dejar de pecar es tener al Espíritu Santo de Dios en nosotros, y para que Él entre en nosotros tenemos que enamorarnos de Dios y estar dipuestos a someternos a la Voluntad de Dios, obedeciendo sus mandamientos, porque el Espíritu Santo solo les es dado a quienes los obedecen dice en Hechos 5:31. Pero además, tenemos que estudiar su Palabra.
Es el Espíritu Santo el que nos capacita (Hechos 1:8) para dejar el pecado. No pretendas jamás dejar de pecar en tus propias fuerzas, porque te aseguro que es imposible, sobre todo en aquellas cosas que están tan arraigadas en nuestro interior. Solo «Dios es el que produce en nosotros tanto el querer como el hacer, por su buena voluntad», Filipenses 2:13.
Dios en su infinita sabiduría, puede comprender nuestra ineficacia en el sentido de superar y dejar muchas de las cosas de nuestra vida pasada, que son pecado, y que no son de su agrado. Es por eso que nos dejó al Espíritu Santo para ayudarnos en tan magna tarea.
Es esa la manera en que Dios nos rescata de las tentaciones (2 Pedro 2:9), y nos ayuda a morir en la carne y alcanzar mayor dominio propio. Cuando tengas alguna debilidad o pecado demasiado arraigado que quieres dejar pero no puedes, solo pide la ayuda del Espíritu Santo, y verás cómo casi sin darte cuenta va a desaparecer por completo de tu vida. Lo digo por experiencia.
Dios conoce muy bien los corazones y cuando sabe que tenemos intenciones de dejar de pecar pero nos queda difícil lograrlo, Él recurre en nuestra ayuda, capacitándonos de tal manera, que podamos en verdad dejarlo.
Es por eso que podemos decir que si queremos, sí podemos dejar de pecar, no en nuestras propias fuerzas sino con la ayuda poderosa del Espíritu Santo quien es el que forja el carácter de Cristo en nosotros, para la gloria y honra de nuestro amado Padre Celestial.
Pero además debemos tener muy en cuanta que sea como sea, tenemos que dejar de pecar, porque la Biblia dice de manera bien clara que ningún pecador entrará en el Reino de los cielos. Es así de simple.
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.

Consta de 9 cortos capítulos que demuestran, cómo puede cambiar la vida de alguien cuando se atreve a creerle a Dios. Cómo con Dios podemos pasar de la total derrota, a la rotunda victoria. Ese fue mi caso. Espero que pueda ser de edificación y bendición para muchos, porque esa fue la intención al escribirlo. Bendiciones para todos.
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1 Juan 1:8-10
8 ¨Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. 10 Pero si decimos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros.
– Este artículo dice que Dios es mentiroso.
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Sí, tienes mucha razón, es bíblico, pero este artículo no dice que Dios es mentiroso de ninguna manera. Cuando llegamos a Cristo llegamos con una vida llena de pecados que Él nos perdona si los confesamos. Pero a partir de ahí tenemos que dejar el pecado atrás porque no pienses que porque Cristo nos perdonó tenemos licencia para seguir pecando, no es así.
Dios conoce muy bien los corazones, y una cosa es pecar sin querer y arrepentirse de corazón por haberlo hecho, que pecar descaradamentecreyendo que Cristo nos perdonará.
En 1 de Juan 3:9 dice así: «Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios». De tal manera que quien sigue pecado, en realidad, no ha nacido de nuevo. Es así de simple. Gracias por tu comentario y bendiciones.
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Muchas gracias era lo que estaba buscando y a pesar de tener conocimiento de la palabra de Dios que es justa y eficaz, siempre debemos recurrir a nuestros hermanos y en Cristo siendo usados por Él para alcanzar mayor sabiduría , Dios bendiga su vida y lo llene de amor.
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