Por qué seguir a Jesus. com

Un sitio para reencontrarte con Dios

De Qué Nos Hace Libres Jesucristo

De qué nos hace libres Jesucristo

De qué nos hace libres Jesucristo

Mucho se habla en la Biblia de que Jesús nos hace libres, pero ¿de qué nos hace libres Cristo? ¿Acaso somos esclavos? ¿Si es así, de qué?
Gran parte de la Biblia habla mucho acerca de que Jesucristo nos hace libres, pero sabes tú de qué? ¿O si lo sabes, estás en condiciones de responder a cabalidad a esta pregunta si alguien te la hace?
De Qué Nos Hace Libres Jesucristo
Sí, Jesucristo nos hace libres de la esclavitud del pecado (Juan 8:34-36), de las necesidades creadas por el mundo y de los afanes o preocupaciones de la vida.
El pecado es la transgresión de la Ley y fue generado por la desobediencia a Dios, así que básicamente, es pecado todo aquello que vaya en contra de las leyes de Dios.
Cuando el hombre fue creado, su vida era perfecta gracias a su conexión con Dios. El hombre vivía en plenitud, gozo y paz. No sentía frío ni calor. El dolor no existía, ni tampoco los sentimientos de angustia, tristeza, ansiedad o depresión, y mucho menos maldad en su corazón.
Pero al pecar se rompe la relación con Dios y el hombre comienza a vivir por su cuenta, sin la dirección del Creador. Comienza entonces a equivocarse y a sufrir las trágicas consecuencias de sus malas decisiones. Comienza a pensar en sí mismo y en su beneficio, sin importar para nada el de los demás. Comienza entonces a mentir, a engañar y a defraudar. A pasar por encima de los derechos del prójimo para progresar y como dice la Biblia, por multiplicarse la maldad se pierde el amor de muchos hacia los demás, (Mateo 24:12).
Es cuando nos hacemos esclavos del mundo y de su maldad, es cuando nos hacemos esclavos del pecado. Engañamos porque nos engañan, mentimos porque nos han mentido, traicionamos y faltamos a nuestra palabra por el simple hecho de que otros se han comportado igual con nosotros y creemos que eso es justicia, porque devolvemos el mal que otros nos hacen, como quien dice, ojo por ojo y diente por diente.
Pero Jesucristo nos enseña otra cosa muy diferente. Jesucristo nos enseña a amar a nuestros enemigos, a responder con bien a quienes nos hacen mal y a ayudar y servir a quienes nos dañan, algo que por supuesto tiene que sonar absurdo en medio de todos aquellos que no conocen su amor.
Es que el amor de Cristo es tan grande y nos llena tanto cuando le recibimos y le conocemos, que ya no nos cuesta amar al prójimo aun por encima de cualquier ofensa, y al amarlo ya no queremos hacerle daño, además, porque sabemos que al dañarlo ofendemos a Dios a quien ya no queremos ofender.  Es el amor de Cristo el que nos hace libres, y nos hace libres no solamente del pecado, sino de todas las necesidades y preocupaciones creadas por el mundo actual.
El amor de Cristo nos llena tanto que nuestro entorno cambia y las circunstancias adversas son más llevaderas porque aunque los problemas no desaparecen, nuestra perspectiva para resolverlos es más positiva al saber que tenemos un Papá grande que está siempre a nuestro favor, que nos ama y nos respalda para salir de ellos en victoria.
Él mismo lo dijo en Juan 16:33: “En el mundo tendréis aflicción pero confiad, porque yo he vencido al mundo”. La paz que Cristo nos trae es esa paz y esa seguridad que llena nuestra vida de tal manera, que impide que las cosas del mundo nos afecten al punto del sufrimiento. Es la paz que sobrepasa todo entendimiento, porque es la paz que se siente aun en medio de la peor tormenta, y que la gente del mundo jamás podrá comprender.
Es de eso que Jesucristo nos hace libres, porque Él no solamente nos libera de la esclavitud del pecado, al punto de que el pecado ya no nos domina, sino que nos hace libres del miedo y la inseguridad, de la angustia y la preocupación. Nos hace libres de todas las cosas materiales de las que el mundo no puede prescindir, porque aunque las disfrutamos cuando las tenemos, aun somos felices si de ellas carecemos (Filipenses 4:12), porque nuestro gozo ya no se basa en lo que tenemos sino en lo que somos en Jesucristo. Jesucristo es la verdad, la única verdad que nos puede hacer verdaderamente libres.
Así pues los que decidimos seguir a Cristo a libertad somos llamados, pero no debemos usar esa libertad como ocasión para pecar. El apóstol Pablo dice en Romanos 6:22 lo siguiente: «Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna».
Si este artículo te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.

Cuando le crees a Dios (Ya a la venta)

Cuando le crees a Dios

Consta de 9 cortos capítulos que demuestran, cómo puede cambiar la vida de alguien cuando se atreve a creerle a Dios. Cómo con Dios podemos pasar de la total derrota, a la rotunda victoria. Ese fue mi caso. Espero que pueda ser de edificación y bendición para muchos, porque esa fue la intención al escribirlo. Bendiciones para todos.

Versión Kindle $4.99 para bajar directamente a tu celular, tu tableta o tu computador, desde cualquier parte del mundo. O versión en papel, $ 6.99 para México y Estados Unidos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en febrero 28, 2016 por en Transformación en Cristo, Vida Eterna y etiquetada con , , .
Por qué seguir a Jesus. com

Un sitio para reencontrarte con Dios

Lumbrera

Cristianismo y otros temas de interés

Piensa en Dios

Blog para jóvenes cristianos

Blog para jóvenes cristianos

Un lugar para reflexionar juntos....

SOLTAR LA PALABRA

Mensajes predicados por Juan Manuel Montané