Por Qué Hay Que Perdonar

Por qué hay que perdonar
Perdonar es necesario para vivir en paz, para crecer como persona y porque lo demanda Dios. Aunque no es fácil, se puede aprender.
Creo que todos en algún momento nos hemos sentido dañados u ofendidos por alguien, y eso es normal, pues en un mundo en el que tenemos que relacionarnos a diario con otros, es muy probable que esto suceda, el punto es determinar qué tanto vamos a permitir que esto nos afecte o no.
Lo más importante es analizar por qué nos estamos sintiendo ofendidos pues a veces nos dejamos afectar por cosas tan triviales que ni valen la pena, tal vez porque no nos saludaron, porque no nos invitaron a algún evento cuando debieron haberlo hecho, porque nos contestaron de mala manera, etc. Definitivamente, jamás nos debemos dejar afectar por tales cosas.
Por Qué Hay Que Perdonar
Ahora vamos a hacer referencia a aquellas cosas que en verdad nos han dañado profundamente el corazón y que por ende sí afectan nuestra vida. Son aquellos casos en los que hay un verdadero motivo para sentirnos ofendidos o dañados. Hay que perdonar porque contrario a lo que muchos piensan, la falta de perdón solo daña al ofendido, pero jamás al ofensor.
La falta de perdón es vivir atado a ese mal recuerdo y a esa persona odiosa que tanto daño nos causó. Es quedarse en el pasado y dejar de vivir el presente y aun el futuro. Es estancarse y morir a las hermosas oportunidades que tiene la vida, por aferrarse a algo que atrás quedó. Es como vivir prisionero, porque nos impide continuar, avanzar. En una palabra es seguir sufriendo por algo que ya pasó, mientras la persona que nos hizo sufrir, va por la vida sin ningún remordimiento y viviendo en paz.
¿Crees que tiene algún sentido? Es por eso que hay que perdonar, por nuestro propio bien. El perdón es un proceso que hay que aprender con determinación, para vivir en paz, para dejar de sufrir, para continuar hacia adelante y porque lo demanda Dios.
¿Qué es el perdón?
Pero definamos que es el perdón. El perdón es remitir, soltar y olvidar las ofensas. Hay que perdonar porque las heridas que traemos por el dolor causado y que revivimos cada vez con el recuerdo desgastan nuestra energía y minan el alma.
Pero además la falta de perdón acarrea juicio a nuestra vida. Jesucristo lo dijo en Lucas 6:37 al expresar lo siguiente: “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”.
El perdón no es un sentimiento ni una experiencia, el perdón es una elección y no es un acto de justicia sino de misericordia. No podemos luego implorar misericordia a Dios para ser perdonados por nuestros pecados que lo ofenden directamente a Él, si nosotros estamos condenando sin misericordia a quienes nos han ofendido.
Solamente Dios tiene la potestad de juzgar y condenar, y lo hará en su momento. Pero el perdón es también un acto de obediencia y de adoración a Dios. Es por eso que aunque a veces cuesta perdonar, solamente cuando tenemos una perfecta conexión con Dios, es su perfecto amor el que nos permite hacerlo, trayendo paz a nuestra alma, y sanando nuestro corazón fácilmente. Además, es nuestro deber perdonar, así como Dios nos ha perdonado.
Si te parece interesante, compártelo. Es esa la forma en que podemos llevar la Palabra de Dios a todo rincón. Gracias.

Consta de 9 cortos capítulos que demuestran, cómo puede cambiar la vida de alguien cuando se atreve a creerle a Dios. Cómo con Dios podemos pasar de la total derrota, a la rotunda victoria. Ese fue mi caso. Espero que pueda ser de edificación y bendición para muchos, porque esa fue la intención al escribirlo. Bendiciones para todos.
Versión Kindle $4.99 para bajar directamente a tu celular, tu tableta o tu computador, desde cualquier parte del mundo. O versión en papel, $ 6.99 para México y Estados Unidos.
Necesito sus enseñanzas
Me gustaMe gusta