Si las circunstancias de la vida se ponen en contra, está Jesús en medio de la tormenta? Si no lo está, estarás perdido, y lo veremos ahora.
Todos tenemos dificultades y tormentas en la vida, pero en qué o en quién ponemos nuestra mirada en medio de la tormenta? Los seres humanos tenemos una gran debilidad y es que cuando estamos mal, en vez de aferrarnos más a Dios y confiar en su ayuda, lo que hacemos es pensar más y más en lo que nos atormenta. Y pensando más y más en eso, Dios no puede ayudarnos.
Jesús en Medio de la Tormenta
Recordemos la situación en la que los discípulos se encontraban en el mar en medio de una gran tormenta, (Mateo 14:22-33). Jesús entonces viniendo desde la orilla, se adentro hacia ellos caminando sobre las aguas, y para que no se asustarán les anunció que era Él.
Al verlo Pedro, quiso también caminar sobre las aguas y Jesús lo animó a que lo hiciera. Milagrosamente Pedro lo hizo, pero solo mientras tuvo los ojos fijos en Jesús, porque cuando perdió de vista al Maestro y se concentró en la tempestad, inmediatamente se hundió.
Esto nos deja una enorme enseñanza, y es que tenemos que tener siempre, «nuestros ojos puestos en Jesús, el autor y consumador de la fe», (Hebreos 12:2), aun en medio de la tormenta más terrible, porque solo Él podrá ayudarnos a salir de ella.
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